Sobre especulación, inmigración y secuestros…
«Eran las 5 de la mañana, yo volvía del trabajo. El día anterior habían secuestrado a un vecino y fui con cuidado: llamé a mi mujer para decirle que llegaba en diez minutos y encendí todas las luces. Oí pasos justo cuando iba a entrar en el ascensor. Eran cuatro jóvenes. Iban de negro y con la cara tapada. Llevaban pistolas y machetes de metro y medio. Me tiraron al suelo, me propinaron un culatazo en la cabeza y me dieron patadas y puñetazos. Me pidieron el número secreto de las tarjetas. Le oí decir a uno, con acento suramericano: ‘Qué más da, mata al viejo’. Me encerraron sangrando en el maletero tras quitarme la alianza, las tarjetas, las gafas, una medalla… Volvieron una hora más tarde, tras sacar 1.200 1 de mi cuenta. Mi mujer y un vecino llegaron justo cuando los delincuentes se iban. Ella había llamado mucho antes a la Policía, pero le dijeron que no me preocupase, que estaría tomando una copa»
Si aqui llueve allá no escampa… sólo puedo decir que no me sorprende el incremento de la inseguridad ciudadana que se está produciendo en España.
Como se suele decir, cada acción tiene una reacción, y este es el precio que se está pagando por abrir las puertas del país tan alegremente.
Hay un grave problema en gestación en España, hay muchos intereses económicos y políticos en todo este tema de la inmigración en España, yo voy a hacer un pequeño esquema de la situación tal y como yo la veo.
Desde hace algunos años podría decirse que el “principal” producto interior bruto en España se centra en la construcción. Palabras como especulación inmobiliaria, hipoteca, reventa, burbuja inmobiliaria estaban (y siguen estando) muy en boca de la gente. Bien, centrémonos en este aspecto.
La construcción está generando inmensos ingresos (luego entraré en detalle sobre este aspecto) para los constructores y ciertos empresarios. Como todo buen empresario estos constructores tratan de obtener los mayores ingresos posibles lo cual consiste en gastar poco en fabricar el producto y venderlo al mayor precio posible.
Bien, sin entrar en detalles de recalificación de terrenos y corrupción en pequeñas y grandes localidades (deberían hacer una inspección a TODOS los concejales de urbanismo y ayuntamientos, no sólo Marbella) centrémonos en el momento en el que se tiene un terreno y los permisos para edificar.
Para construir es necesario mano de obra, peones, oficiales de primera, de segunda, etc… como se trata de invertir poco y vender caro, ¿qué mejor que contratar a un inmigrante sin papeles que hace el mismo trabajo por una cuarta parte del salario?
Pues así fue, cualquier construcción estaba llena de trabajadores inmigrantes y unos pocos españoles (normalmente oficiales).
La cosa funcionaba, los inmigrantes conseguían una manera de ganarse la vida (lo cual me parece excelente) y el precio de la mano de obra se abarató de manera espectacular (lo cual me parece denigrante).
Pero la cosa fue a más, los precios del terreno comenzaron a subir, y con ellos el precio de la vivienda (más beneficios), lo cual redundó en más inversión de capital en nuevas construcciones las cuales demandaban cada vez más mano de obra.
Como en todas partes los empresarios y en general, la gente adinerada, suele tener sus manos cerca de las bolas de los diferentes gobiernos, para apretarlas cuando sea necesario (ya sea un gobierno de derechas o de izquierdas o de donde quiera que sea) y podríamos decir que los constructores y empresarios apretaron lo suficiente como para que el actual gobierno realizara una regularización masiva de inmigrantes.
Eso venía bien para todos, el gobierno se garantiza unos cuantos votos y una imagen de solidaridad y progresismo, los inmigrantes consiguieron regularizar su situación (aunque sus salarios siguieron siendo sospechosamente bajos, ya se sabe, cotizar la seguridad social, impuestos…) y los empresarios consiguieron lo que más les interesaba. El efecto llamada.
Una oleada de inmigrantes arribaron a España en busca de un sueño, una especie de “El Dorado” donde el trabajo abundaba y donde una floreciente y abundante clase media disfrutaba de las mieles de un país Europeo.
Lo cual traducido al lenguaje de los constructores viene siendo más mano de obra barata.
Pero las cosas no son así, el trabajo no es tan bueno como contaban, la vivienda no es accesible, y las “camas calientes” no se pueden aguantar por mucho tiempo.
Por otro lado no es tan fácil adaptarse a un nuevo país, al menos no tanto como contaban, florecen las bandas latinas y la sociedad se resiente, se alarma y se asusta. Crece la intolerancia y el racismo. Las listas de espera de la seguridad social (ya de por sí colapsadas) se desbordan. Cada día es más difícil encontrar plaza en colegios públicos ya que un número cada vez mayor de las mismas se destinan a hijos de inmigrantes.
Lo que debería ser una medida solidaria y humana se convierte en una agresión a los ojos de la gran mayoría de españoles que, tras años y años de pagar impuestos, se encuentran con que tienen que mandar a sus hijos a colegios privados (a saber donde sacar el dinero) porque no pueden encontrar plazas en escuelas públicas.
Una sociedad pacífica y tolerante como la española comienza a cambiar, la intolerancia crece, el racismo la sigue y eso no hace sino perjudicar a los inmigrantes que pretenden un futuro mejor para los suyos. Lo cual no hace si no reforzar la sensación de sentirse agredidos y odiados por la sociedad Española, lo cual sólo refuerza la afiliación de los más jovenes e influenciables a las bandas callejeras y comienzan los actos delictivos.
Al principio no eran muchos, algunas peleas, algunos “pequeños” robos… a fin de cuentas en España siempre hubo una especie de “inseguridad controlada”, la policía dice que lo tiene controlado, que están tomando medidas para proteger a la población.
Los casos de homicidios aumentan, las peleas entre bandas ahora dejan algunos muertos, los robos se vuelven cada vez mayores, ex-militares de la europa del este comienzan a organizarse y a asaltar viviendas con armas de guerra…
La policía lo tiene bajo control… o eso dicen.
Y a día de hoy, los tristemente populares “secuestros expres” llegan a España.
Pero todo esto es un pequeño precio que los ciudadanos tenemos que pagar para que todo siga adelante, para que se sigan construyendo viviendas que jamás podremos comprar y para que los empresarios sigan lucrándose. El gobierno promete solucionar las cosas, pero tienen una mano cerrada en torno a sus bolas que les incomoda bastante, con lo que su libertad de actuación se ve en cierto modo cohibida, así que se dedica a desviar la atención con cosas como el estatuto de cataluña o cualquier otra parida que se le ocurra al asesor de turno.
¿Cuál es el futuro que se puede esperar? Cuando las casas no se vendan, cuando las hipotecas no puedan pagarse(los tipos de interés ya están subiendo), cuando los sueldos no den para mantener el nivel de vida de la clase media española…
Imagino que lo sabremos de aqui a 10 años…
Por supuesto este es mi humilde punto de vista a estas horas de la mañana y con los ojos prácticamente cerrados por el sueño, invito a cualquiera que desee participar a intercambiar sus puntos de vista sobre el tema. Total no creo que arreglemos gran cosa, pero al menos demostrar que no somos tontos ni ciegos y que el espíritu crítico resiste en esta sociedad borreguista y capitalista.

A ratos me aterroriza lo que leo en los periódicos a diario, el vandalismo, la ola de asesinatos y otros crímenes. Hoy en especial fue triste leer en los diarios de Panama sobre el “asesinato” del peatón de 59 años de edad que cruzaba (ya casi llegando al lado opuesto) la Calle 50, cuando la joven de 18 años, apellido Chevalier le pasó por encima, y sin compasión se dió a la fuga.
Que sorpresa al saber, que tan solo el Jueves pasado ELLA MISMA atropelló a un motociclista y tambien se dió a la fuga. La pusieron presa por 1 día, pero ya salió libre pues la familia adinerada pagó lo que tenía que pagar para que quedara impune el delito.
Entonces, los crímenes suceden en medio de la pobreza, o de la abundancia. Los delincuentes, algunos son negros y otros son blancos. A unos los meten presos y otros siguen libres haciendo de las suyas.
Se me revuelve el estómago de pensarlo. Pero hay que seguir adelante, con dignidad y sin hacerle daño al prójimo.
Gracias por el excelente post!
M
Comentario por melissa_cookingdiva — Mayo 24, 2006 @ 2:13 pm
[…] Carlos Donderis ha publicado un excelente post titulado “Sobre especulación, inmigración y secuestros“, a continuación un extracto del mismo. El post completo pueden leerlo AQUI. «Eran las 5 de la mañana, yo volvía del trabajo. El día anterior habían secuestrado a un vecino y fui con cuidado: llamé a mi mujer para decirle que llegaba en diez minutos y encendí todas las luces. Oí pasos justo cuando iba a entrar en el ascensor. Eran cuatro jóvenes. Iban de negro y con la cara tapada. Llevaban pistolas y machetes de metro y medio. Me tiraron al suelo, me propinaron un culatazo en la cabeza y me dieron patadas y puñetazos. Me pidieron el número secreto de las tarjetas. Le oí decir a uno, con acento suramericano: ‘Qué más da, mata al viejo’. Me encerraron sangrando en el maletero tras quitarme la alianza, las tarjetas, las gafas, una medalla… Volvieron una hora más tarde, tras sacar 1.200 1 de mi cuenta. Mi mujer y un vecino llegaron justo cuando los delincuentes se iban. Ella había llamado mucho antes a la Policía, pero le dijeron que no me preocupase, que estaría tomando una copa» […]
Pingback por Diablo Rojo » Sobre especulación, inmigración y secuestros… — Mayo 24, 2006 @ 2:29 pm
[…] Carlos Donderis ha publicado un excelente post titulado “Sobre especulación, inmigración y secuestros“, a continuación un extracto del mismo. El post completo pueden leerlo AQUI. «Eran las 5 de la mañana, yo volvía del trabajo. El día anterior habían secuestrado a un vecino y fui con cuidado: llamé a mi mujer para decirle que llegaba en diez minutos y encendí todas las luces. Oí pasos justo cuando iba a entrar en el ascensor. Eran cuatro jóvenes. Iban de negro y con la cara tapada. Llevaban pistolas y machetes de metro y medio. Me tiraron al suelo, me propinaron un culatazo en la cabeza y me dieron patadas y puñetazos. Me pidieron el número secreto de las tarjetas. Le oí decir a uno, con acento suramericano: ‘Qué más da, mata al viejo’. Me encerraron sangrando en el maletero tras quitarme la alianza, las tarjetas, las gafas, una medalla… Volvieron una hora más tarde, tras sacar 1.200 1 de mi cuenta. Mi mujer y un vecino llegaron justo cuando los delincuentes se iban. Ella había llamado mucho antes a la Policía, pero le dijeron que no me preocupase, que estaría tomando una copa» […]
Pingback por Diablo Rojo » Delitos impunes… — Mayo 24, 2006 @ 2:31 pm
Me gustaría aprovechar tu texto para invitarte a visitar una nueva Tira Cómica que sobre el asunto de la Especulación Inmobiliaria he publicado en mi blog:
Expropiacion de la propiedad privada - Nueva legislación contra la especulación inmobiliaria
Muchas Gracias! (Las Tiras Cómicas de Janario)
Comentario por Las Tiras Cómicas de Janario — Junio 2, 2006 @ 8:12 pm
Lo de la vivienda y la construcción en este pais es algo delirante.
ALgunos datos.
Cada dos españoles tocamos a una vivienda, el año pasado se construyeron más viviendas que en alemania, francia y Inglaterra juntas.
Yo me atreví a contar algo en mi blog.
(sólo para corazones fuertes).
http://almadormida.blogspot.com/2006/06/sostenibilidad-y-construccin-o-la.html
Comentario por bonhamled — Junio 15, 2006 @ 11:43 pm