<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/2.0.1" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>CaDs Online</title>
	<link>http://www.donderis.net</link>
	<description></description>
	<pubDate>Wed, 16 May 2012 13:33:17 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.0.1</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>A contratiempo</title>
		<link>http://www.donderis.net/a-contratiempo/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/a-contratiempo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 16 May 2012 13:33:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Pensamientos</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/a-contratiempo/</guid>
		<description><![CDATA[Hace unos meses cumplí 33 años.
Sabéis? tengo este recuerdo grabado en mi mente a fuego. Yo no se cuantos años tendría, se que era lo suficientemente pequeño como para jugar con mi hermana completamente ajeno a cualquier problema, en la lonja del Monasterio de aquella ciudad que me vio nacer.
Lo escena siempre aparece algo difusa, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos meses cumplí 33 años.<br />
Sabéis? tengo este recuerdo grabado en mi mente a fuego. Yo no se cuantos años tendría, se que era lo suficientemente pequeño como para jugar con mi hermana completamente ajeno a cualquier problema, en la lonja del Monasterio de aquella ciudad que me vio nacer.<br />
Lo escena siempre aparece algo difusa, pero mi madre estaba por ahí charlando con una amiga mientras Laura y yo correteábamos por ahí, tal vez peleando chillando o dando por saco como cualquier otro niño de aquella edad<br />
El caso, aquella amiga le preguntó a mi madre por su edad, y recuerdo que mi madre respondió con los mismos dos treses que cargo yo a mi espalda a día de hoy.<br />
Desde entonces en mi mente se formó la referencia de que cuando yo cumpliera 33 años debería tener al menos un par de críos jugando alegremente y dando por saco como está mandado.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6969562910/" title="Shinjuku Photowalk by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7198/6969562910_2fce7e611c.jpg" width="500" height="333" alt="Shinjuku Photowalk"></a>
</p>
<p>Ha llovido bastante desde entonces, a día de hoy van 3 países, con sus tres respectivos continentes a los que he llamado hogar. Tal vez el que me acoge actualmente sea el más especial para mí, tal vez no lo sea.</p>
<p>En cada uno de ellos tengo una vida diferente, y de alguna manera eso me resulta completamente natural. El CaDs que camina a día de hoy por Tokyo y que hace reverencias a sus compañeros de trabajo o chapurrea en una lengua plagada de &#8220;masu&#8221; y &#8220;desu&#8221;  no se parece en nada a aquel CaDs que bañaba el sol del trópico panameño. Aquel otro tuvo que aprender muchas cosas en muy poco tiempo y en alguna parte del camino tuvo que endurecerse más de lo que se creía capaz para que divorcios, desengaños y fracasos varios no le destruyeran.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7164975622/" title="Atami 熱海 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm6.staticflickr.com/5469/7164975622_514312f6be.jpg" width="500" height="322" alt="Atami 熱海"></a>
</p>
<p>Entre una y otra versión está la que hasta el día de hoy creo que siempre perdurará, y es esa misma que me espera en España, a la llegada a Barajas cerca de montañas, comida, vino, risas, demasiadas preguntas, pocas respuestas y las dos mujeres más importantes de mi vida.<br />
A veces me da la sensación de que no se bien que soy o en qué me he convertido. Cambiando tantas veces de vida, de entorno, de realidad, se corre el riesgo de no reconocer la cara que miras al espejo entre legaña y legaña cada mañana.</p>
<p>El caso es que a día hoy me ha dado por pensar que estoy bastante lejos aún de esa pareja de críos correteando por ahí, no sabría muy bien explicar el por qué. Seguramente la botella de vino que acabo de bajarme, con su etiqueta delantera perfectamente escrita en castellano de toda la vida y la trasera escrita en un aún más perfecto japonés, tenga que ver, la música que suena por ahí seguro que también pone de su parte.<br />
Digo que me da igual todo porque me tiene que dar igual, porque no me puedo permitir ningún resquicio por donde se cuele algo blando. Porque hay que ser fuerte siempre.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6918600474/" title="花見　Hanami by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7279/6918600474_99e6faedab.jpg" width="500" height="333" alt="花見　Hanami"></a>
</p>
<p>Pero hay días en los que jode el ir a contratiempo, descompasarse y ver como las cosas que deberían de estar juntas no hacen si no separarse, y observar como dos seres que no se pertenecen luchan contra todo por permanecer juntos.</p>
<p>Estoy cansado de sonrisas a medias, de medias palabras vanas, de vanas vueltas y más vueltas. Me agotan esos labios que me enredan, me marean esos ojos de tanto hipnotizarme. </p>
<p>Quiero dejar ese contratiempo y volver al compás, volver a sentir la armonía en cada nota de música, y vivir en un mundo maravilloso&#8230; otra vez</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7164974366/" title="Atami 熱海 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7217/7164974366_b4c0885776.jpg" width="500" height="333" alt="Atami 熱海"></a>
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/a-contratiempo/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>Fotografiando la calle</title>
		<link>http://www.donderis.net/fotografiando-la-calle/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/fotografiando-la-calle/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 May 2012 14:29:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Fotografía</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/fotografiando-la-calle/</guid>
		<description><![CDATA[Honestamente admiro a los fotógrafos de estudio, cuando hablo con ellos y me empiezan a contar la cantidad de factores y elementos que componen una fotografía tomada en un estudio mi admiración no hace más que aumentar. Decidir que conjunto de luces usar, si usar o no usar flash, y si lo usas, que tipo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Honestamente admiro a los fotógrafos de estudio, cuando hablo con ellos y me empiezan a contar la cantidad de factores y elementos que componen una fotografía tomada en un estudio mi admiración no hace más que aumentar. Decidir que conjunto de luces usar, si usar o no usar flash, y si lo usas, que tipo de flash. El color del fondo, jugar con las sombras&#8230; no se, a mi me parece tremendamente complejo.</p>
<p>Nunca he hecho fotos en un estudio, es algo que tengo pendiente y que me apetece intentar. Sin embargo a mi me resulta más natural sacar la cámara a pasear y hacer fotos por ahí.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6918604312/" title="花見　Hanami by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7192/6918604312_070b746040.jpg" width="500" height="333" alt="花見　Hanami"></a>
</p>
<p>Hay algo adictivo en hacer fotografías callejeras. La calle te ofrece un montón de modelos y de escenas para fotografiar. Es cierto que son modelos fugaces, generalmente en movimiento, y que las escenas no duran más que un par de minutos en la mayoría de los casos, pero el reto de ser capaz  de hacer el disparo adecuado en el momento preciso engancha.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7121557503/" title="春の夜 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7202/7121557503_0c70e451c1.jpg" width="500" height="333" alt="春の夜"></a>
</p>
<p>No se nada de cómo colocar focos, pero sí se cómo usar la luz de una farola a mi favor, o usar los faros de los coches para iluminar la escena que quiero sacar. No tengo ni idea de cómo decirle a una modelo que se coloque para componer una escena, pero sí puedo ver entre la multitud personas que van a salir en mi encuadre aunque tal vez sólo durante unas fracciones de segundo.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/5961531618/" title="伊勢 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6141/5961531618_a46701854d.jpg" width="312" height="500" alt="伊勢"></a>
</p>
<p>Tal vez por eso me gusta tanto Japón. Se me ocurren pocas ciudades tan variopintas en cuanto a fachadas, edificios o gentes. Otra de las cosas que me gustan de Tokyo es que de noche las farolas alumbran con luz blanca, mientras que en Madrid usan farolas de luz naranja.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/gustavocba/3937581831/" title="Noche en blanco en Callao by GustavoCba, on Flickr"><img src="http://farm4.staticflickr.com/3448/3937581831_697d82832b.jpg" width="500" height="333" alt="Noche en blanco en Callao"></a><br />
<em>Foto de <a href="http://www.flickr.com/photos/gustavocba/">GustavoCba</a> del grupo <a href="http://www.flickr.com/groups/flickrsmadrid/">Flickrs of Madrid</a></em>
</p>
<p>Si bien la luz naranja supuestamente ilumina más y a mayor distancia, a la hora de hacer fotos las contamina completamente. En Tokyo en cambio, se suele usar luz blanca. Eso sumado a las luces de neón y a los pequeños callejones dan escenas como esta</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6966914760/" title="下北 Shimokita by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7119/6966914760_bbd3b5fc23.jpg" width="500" height="334" alt="下北 Shimokita"></a>
</p>
<p>Pero si hay algo que me gusta especialmente, es las diferentes pintas de las  personas que te cruzas por la calle. En Japón, y en especial en Tokyo, no hay una moda general en cuanto a tendencia. Cada uno va por la calle como le da la gana, y eso genera una diversidad increíble por la calle.<br />
La última vez que visité Madrid me llamó la atención que la mayoría de la gente parecía vestir mas o menos igual, llevaba el mismo tipo de peinado&#8230; etc.<br />
Cuando lo pienso recuerdo que me chocó un montón, a fin de cuentas los japoneses tienen fama de ser muy cuadriculados y de ser &#8220;todos iguales&#8221;.  Sin embargo aquí cada quien va como le da la gana y nadie se queda señalando o mirando sin pestañear por la calle.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6966881202/" title="新宿 Shinjuku by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7265/6966881202_dc603a5d93.jpg" width="331" height="500" alt="新宿 Shinjuku"></a>
</p>
<p>Por otro lado, Tokyo es una de las ciudades más seguras, así que puedes encontrarte escenas como esta en medio de la noche en el lugar menos esperado.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7112958655/" title="新宿 Shinjuku by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7077/7112958655_430bda8927.jpg" width="500" height="291" alt="新宿 Shinjuku"></a>
</p>
<p>Sinceramente, no me imagino esta escena a mitad de la noche en ninguna de las ciudades en las que he vivido hasta ahora excepto aquí <img src='http://www.donderis.net/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':)' class='wp-smiley' />
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/fotografiando-la-calle/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>3 Cosas que he aprendido durante mi primer año en Japón</title>
		<link>http://www.donderis.net/3-cosas-que-he-aprendido-durante-mi-primer-ano-en-japon/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/3-cosas-que-he-aprendido-durante-mi-primer-ano-en-japon/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Apr 2012 13:55:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Pensamientos</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/3-cosas-que-he-aprendido-durante-mi-primer-ano-en-japon/</guid>
		<description><![CDATA[Y con este post no quiero decir que lo que haya aprendido sea bueno ni malo, y mucho menos ninguna verdad absoluta. La vida y las circunstancias de cada uno son de cada uno, y ahí hay más bien poco que cambiar. Pero sí son cosas que yo considero importantes y que han mejorado mucho [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y con este post no quiero decir que lo que haya aprendido sea bueno ni malo, y mucho menos ninguna verdad absoluta. La vida y las circunstancias de cada uno son de cada uno, y ahí hay más bien poco que cambiar. Pero sí son cosas que yo considero importantes y que han mejorado mucho mi manera de vivir.</p>
<p><strong>1. Cree en ti mismo</strong><br />
Sería cerca de las 12 de la noche en una de esos restaurantes cadena, Sbarro creo que se llamaba, muy cerca del cruce de Shibuya. Aquella noche era invierno y para colmo llovía. Por la ventana podía ver las miles de personas que pasan sin cesar, cada uno con un destino que para mi era completamente desconocido, y aquella noche me importaba lo más mínimo.</p>
<p>Había sido un día duro en el trabajo, 12 horas o más delante de la pantalla, exprimiendo el cerebro más y mas para soltar soluciones a diversos problemas en forma de acertijos matemáticos y lógica. Estaba agotado, lo que más deseaba era meterme en la cama y descansar unas cuantas horas antes de volver a enfrentarme a la marabunta de problemas que acompañarían al día siguiente. Pero habíamos quedado para tomar un café después del trabajo y cuando se promete algo hay que cumplirlo.</p>
<p>El estaba como siempre, sentado con las piernas cruzadas, fumando un cigarrillo y tecleando distraídamente en su portátil.<br />
Me ve llegar y me sonríe, me da las buenas noches en inglés con su característico acento alemán. Me pregunta cómo estoy, como va el trabajo. Charlamos un rato.<br />
Hacía un par de meses habíamos compartido oficina, esfuerzos, cafés y muchas risas. Después las circunstancias cambiaron y nuestros caminos se distanciaron. Pero la amistad perduraba.<br />
Le cuento las últimas noticias, el me cuenta las suyas mientras comemos trozos de pizza que se enfrían a medida que transcurren los minutos.<br />
—En qué andas trabajando ahora?, —le pregunto mientras doy un trago al vaso de agua y me entretengo mordisqueando los cubitos de hielo.<br />
—Bueno, tengo que entregar un proyecto en 5 días, estoy viendo por donde empezar, —me dice el con total tranquilidad.<br />
—Que es, una especie de demo?<br />
—No no, es una aplicación para Android, —me responde él mientras teclea algo en su portátil.<br />
—No tenía ni idea de que supieras programar para Android, —le digo mientras curioseo en su pantalla. Tiene cerca de 20 pestañas abiertas y busca en Google todo tipo de términos relacionados con el desarrollo de ese tipo de aplicaciones.<br />
—Estás loco, es imposible que termines esto en ese tiempo.<br />
—Bueno, una vez que entiendes la lógica que hay por debajo todo se parece, —me dice sonriendo. — Y además, ya sabes que siempre entrego a tiempo, —continúa esta vez completamente serio.<br />
Terminamos de comer, nos despedimos y yo regreso a casa en el tren.<br />
Mientras veo pasar las estaciones, me acuerdo de la cantidad de horas que hemos pasado juntos, revisando código, analizando problemas y encontrando soluciones imposibles. En casi todas esas ocasiones yo me daba por vencido, y él dedicaba un poco más de tiempo a pensar, y al final siempre encontraba una solución.<br />
Al llegar a casa, estaba convencido de que entregaría su proyecto en cinco días&#8230; y así fue.</p>
<p>Esta vida está llena de gente que te va a decir que no puedes hacer algo, que lo que te propones es imposible y que es mejor que abandones cuanto antes para no perder el tiempo. Lo último que necesito es sumar mi propia voz a la suya.<br />
Y a medida que acepto los retos que me llegan, ya sea en el trabajo o en cualquier aspecto de mi vida diaria, más me doy cuenta de que hay pocas cosas que no se puedan conseguir si se pone el empeño suficiente.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6240860920/" title="Dark Tokyo by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6151/6240860920_9fd8d837ba.jpg" width="345" height="500" alt="Dark Tokyo"></a>
</p>
<p><strong>2. Disfruta de las pequeñas cosas que te hacen feliz.</strong><br />
Eran las 8 de la mañana pero ya hacía bastante calor. Era el calor húmedo propio del verano en Tokyo. Entrar en el vagón del tren suponía un pequeño respiro acondicionado antes de volver a salir para encararse con el sol. El vagón de tren no iba tan lleno como esperaba encontrar. —Mejor, —pensé para mis adentros mientras me sentaba.<br />
Frente a mi había sentado un hombre de unos cuarenta años. Su maletín y su periódico doblado estaban colocados sobre él, en la repisa metálica que suele haber en los vagones de tren.<br />
Me llamó la atención por lo ensimismado que estaba jugando a su videoconsola. Tenía una Nintendo Ds en sus manos y unos auriculares en sus oídos, de manera que su abstracción del mundo era total.<br />
Yo estaba medio dormido, nunca he sido bueno despertándome por la mañana, de manera que mientras el tren me acercaba hasta mi destino, pude ver cómo el hombre se las apañaba para, en aquel pequeño mundo virtual en el que él era el indiscutible protagonista, rescatar a alguna princesa, salvar algún planeta de la destrucción más absoluta, o alguna otra gesta de similar nobleza.<br />
Pero hubo un determinado momento en el que aquel desconocido cuarentón sonrió. Y lo hizo de una manera completamente pura, sin reparos y sin importarle lo más mínimo estar en medio de un vagón de tren, rodeado de unas cuantas almas que le miran sin prestarle demasiada atención excepto un gaijín con cara de dormido y barba mal afeitada.</p>
<p>Llegamos a la última estación que es donde me bajaba, y entonces aquel hombre apagó su consola, se sacó los auriculares de las orejas, agarró su maletín su periódico y desapareció entre el mar de gente que inundaba poco a poco la estación.</p>
<p>Son muy pocos los momentos del día en los que realmente podemos disfrutar de algo genuínamente nuestro, y esos momentos hay que exprimirlos. No importa de que se trate, encuentra algo que te haga feliz, y siempre que puedas, encuentra un momento para hacerlo.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6612569813/" title="秋葉原 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7023/6612569813_7e305299c7.jpg" width="500" height="500" alt="秋葉原"></a>
</p>
<p><strong>3. A veces no hay nada que hacer</strong><br />
&#8220;Lo que ya ha pasado no se puede cambiar, sólo se puede aprender. Si es algo bueno repetirlo y si es algo malo evitarlo siempre que sea posible&#8221;<br />
Había habido un problema en el trabajo, alguien había cometido un error grave y nos había llevado algunas horas arreglarlo. Se había perdido algo de dinero en ventas, y a nuestro jefe le habían llamado la atención.<br />
Era una reunión especial. En mi empresa, y en general en casi todas las empresa japonesas, cuando se produce un error grave se suele tener una reunión para revisar lo que ha pasado y tratar de aprender para que no se vuelva a repetir.<br />
No hacía mucho desde que había cambiado Madrid por Tokyo, así que para mi, este tipo de reunión era algo así como &#8221; nos van a poner las pilas&#8221;, así que yo estaba a la defensiva aun sin haber cometido el error.<br />
Todo el mundo sabía quien había metido la pata, todos sabíamos cuales habían sido las consecuencias y &#8220;por culpa&#8221; de aquella persona estábamos soportando esa &#8220;regañina&#8221;, pero nadie dijo nada al respecto.</p>
<p>No se trataba de eso.</p>
<p>Cometer un error lo puede cometer cualquiera, más en las condiciones en las que realizamos nuestro trabajo, cuando hay que tomar decisiones rápidas, y cuando hay tantas variables que afectan al funcionamiento del sistema, que tocar una puede tener las repercusiones más inesperadas.<br />
Así pues, aguanté aquella reunión sin enterarme de casi nada, poniendo cara de poker y pensando en por qué nadie decía nada.<br />
Al final de la reunión un compañero medio americano medio japonés se me acercó y me explicó en qué consistía aquello.<br />
ーEs increíble que nadie haya dicho de quien era la culpa, ーdije yo con los ánimos por los suelos después de una hora de escuchar conversaciones en japonés de las que entendía poco más que nada.<br />
ーQuien tiene la culpa no es importante, ーme dijo el tan risueño como siempre. ーA mi me gusta cuando tenemos estas reuniones, cuando se produce un error en el sistema y cuando tienes que pensar a toda velocidad para encontrar una solución.<br />
ーSi, pero el rato que hemos pasado, y el dinero que se ha perdido &#8230;<br />
ーEs emocionante no crees?, ーme dice él sonriendo mientras se pone sus gafas de sol y salimos hacia el combini de al lado a comprar algo de beber.<br />
Yo no hago más que darle vueltas a la cara seria del jefe y a las miradas cabizbajas de todos durante la reunión. Emocionante es la última palabra que venía a mi cabeza. ーUff a mi me parece de todo menos emocionante.<br />
ーA veces no hay nada que hacer, ーme dice tranquilamente  usando las palabras japonesas (仕様がない). Cuando ocurre un error y no hay nada que hacer depende de ti encontrarle la utilidad a esas ocasiones. Para mí, ーcontinua mientras coge una bebida de frutas tropicales, ーes la mejor oportunidad para pensar en toda la cadena de acontecimientos que nos ha llevado a cometer este error y buscar una solución para que no se vuelva a repetir.<br />
ーSi, pero ahora a ver quien se atreve a meter nada nuevo en producción, ーdigo yo mientras le sigo de vuelta a la oficina.<br />
ーJaja, si tienes miedo de cometer errores nunca podrás ser bueno!, ーme dice el mientras se coloca otra vez las gafas de sol y estornuda al salir a la calle. Es primavera y él tiene una alergia horrible. ーPor eso yo soy tan bueno, ーcontinúa, ーporque no hago más que cometer errores.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6035104079/" title="IMG_0149 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6196/6035104079_a48020b654.jpg" width="500" height="337" alt="IMG_0149"></a>
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/3-cosas-que-he-aprendido-durante-mi-primer-ano-en-japon/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>2o11 - La Isla</title>
		<link>http://www.donderis.net/2o11-la-isla/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/2o11-la-isla/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 15:38:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/2o11-la-isla/</guid>
		<description><![CDATA[Entradas Previas:
2o11 - Dos cosas en el mismo lugar al mismo tiempo
2o11- Tenía que estar aquí
2o11 - En Medio del Bosque
2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda
2o11 - En otro lugar
——————
A mi alrededor puedo escuchar ese sonido particular que emite la tierra cuando tiembla, puedo escuchar como las puertas chocan entre sí y puedo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Entradas Previas:<br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-dos-cosas-en-el-mismo-lugar-al-mismo-tiempo/">2o11 - Dos cosas en el mismo lugar al mismo tiempo</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/">2o11- Tenía que estar aquí</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-medio-del-bosque/">2o11 - En Medio del Bosque</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-dos-rocas-unidas-por-una-cuerda/">2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-otro-lugar/">2o11 - En otro lugar</a><br />
——————</p>
<p>A mi alrededor puedo escuchar ese sonido particular que emite la tierra cuando tiembla, puedo escuchar como las puertas chocan entre sí y puedo escuchar como las ventanas vibran.Pero durante un instante nuestros labios se han juntado y para mi sólo importa eso. </p>
<p>No puedo decir cuanto tiempo ha durado el temblor, para mí el tiempo en este momento transcurre de una manera completamente diferente. Puedo percibir como cada segundo se desgaja en milésimas y cada una de ellas dura lo suficiente como para colmar tres vidas humanas.</p>
<p>En todo ese tiempo puedo notar como la adrenalina va inundando lentamente mi cuerpo, percibo como mi sistema nervioso transmite sin cesar mensajes encriptados que desencadenan reacciones de lo más curiosas.</p>
<p>A mi en ese momento me da igual todo, se que Ella está en mis brazos y puedo sentir el sabor de su boca en mis labios. En ese momento todo lo demás carece de importancia, tengo la total certeza de que cada uno de los días que he vivido hasta entonces me han llevado justo a este momento, que no hay otro lugar en el que pudiera estar.</p>
<p>Acaricio su rostro y entonces me doy cuenta de que sus mejillas están húmedas. Entonces el tiempo vuelve a acelerarse.<br />
Ella está llorando, lo noto antes de abrir los ojos. Cuando los abro su boca ya no está junto a la mía, Ella mira asustada en todas direcciones. El temblor no para, el sonido si acaso, aumenta de intensidad. O son los latidos que salen de mi pecho lo que escucho?<br />
Me niego a reaccionar, tratando de alargar esas milésimas de segundo que de pronto vuelven a transcurrir a la velocidad de la luz. Pero el momento ha pasado, Ella está asustada, puedo verlo en su rostro. Trata de sujetarse a las paredes con sus manos, guardando el equilibrio mientras me pide con sus ojos que haga algo.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7005822719/" title="The Island by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6095/7005822719_3843c7db2b.jpg" width="500" height="375" alt="The Island"></a>
</p>
<p>Pero no hay nada que pueda hacer, la tierra tiembla, cada vez con mayor intensidad. Como si el mundo que conocemos ahí fuera estuviera a punto de quebrarse y desaparecer. Lo único que se me ocurre es agacharnos en medio del pasillo donde estamos y cubrirla con mi cuerpo.<br />
Ahí entre mis brazos, puedo ver su cuerpo desnudo temblando de miedo, sus ojos llenos de lágrimas rebosan miedo y reproche cuando se cruzan con los míos. Y mientras el suelo sigue temblando yo no siento nada. No puedo sentir nada, en ese momento mi cuerpo tiene tal sobrecarga de sensaciones que cualquier otra emoción simplemente no permea.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6859706282/" title="The Island by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7212/6859706282_8d5d9d30e2.jpg" width="500" height="333" alt="The Island"></a>
</p>
<p>—Tu sabes que te quiero verdad? —De pronto ese recuerdo se abre paso en mi cabeza. El haber pronunciado esas palabras me resultaba extrañamente familiar. El escenario era otro, claro está. No se trataba de mi pequeño apartamento en Tokyo, y mucho menos en medio de un terremoto. No se bien por qué, pero el recuerdo venía acompañados del murmullo del mar y el incesante sonido del viento.<br />
Estábamos en una isla, ahora el recuerdo se iba haciendo más tangible. Hacía mucho tiempo de eso, casi tanto que parecía otra vida. No había ningún cable alrededor nuestro, lo cual era de agradecer y en el cielo sólo había una luna medio cubierta por las nubes. Ella y yo estábamos sentados en la arena de la playa, era de noche, casi de madrugada.<br />
Habíamos decidido pasar unos días de vacaciones fuera, no lograba recordar el motivo exacto, pero una cosa había llevado a otra y al final, habíamos terminado pasando un par de noches en una diminuta isla tropical.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6859705678/" title="The Island by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7254/6859705678_4f6348bcf2.jpg" width="500" height="319" alt="The Island"></a>
</p>
<p>Nos habíamos dado cuenta al poco de llegar de que no había mucho que hacer en una isla, al menos no en una tan pequeña como aquella, así que después de recorrerla paseando un par de veces, de nadar y tomar el sol, caímos en la cuenta de que tal vez un par de noches eran demasiadas noches.</p>
<p>Con el cambio horario, dormir era todo un desafío, así que tras tratar de dormir sin éxito salimos de nuestra cabaña para caminar un rato y ver las estrellas sentados a la orilla del mar.<br />
Viviendo en la ciudad, las ocasiones de ver las estrellas son pocas, pero en medio del océano, en aquella diminuta isla y sin ninguna fuente de luz a kilómetros a la redonda, el cielo nocturno era todo un espectáculo.</p>
<p>Recuerdo que Ella hablaba de sus aspiraciones y de sus sueños, de los lugares que quería visitar y de las cosas que quería hacer una vez llegara allí. En mi recuerdo yo sólo la escuchaba, miraba cómo ella soñaba con los ojos abiertos sonriendo sin reparos por primera vez en mucho tiempo.<br />
Frente a nosotros sólo se extendía el mar y la noche y si a alguno de los dos le importaba en lo mas mínimo nuestra presencia, se cuidaron mucho de demostrarlo en ningún momento.<br />
Ella también hablaba de sus temores, de aquello que temía no poder hacer. Cuando lo decía sus ojos se entrecerraban ligeramente, como si tuviera dificultades para escoger las palabras adecuadas y tuviera que hacer un esfuerzo para seleccionarlas. Cada vez que hacía aquello mi corazón se aceleraba y no podía evitar que una sonrisa asomara en mi rostro. </p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7005825841/" title="The Island by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7266/7005825841_688ff9254b.jpg" width="500" height="333" alt="The Island"></a>
</p>
<p>—Tu sabes que te quiero verdad?, —en algún momento no pude refrenarme y las palabras se escaparon de mi boca. Ella dejó de hablar y durante algunos segundos el sonido del viento llenó el silencio que se abrió entre nosotros.<br />
—Me quieres? querer es una palabra muy fuerte no crees? no deberías de usarla a la ligera, —dijo ella mirando hacia el horizonte.<br />
—No lo hago, te he querido desde el primer momento que te vi, —le respondo. La marea se va acercando lentamente hacia nuestros pies, ola tras ola la espuma del mar iba dejando surcos que se acercaban hacia nosotros. —No puedo imaginarme de otra manera que no sea estando a tu lado.<br />
—Crees que deberíamos de hablar de esto ahora?, —dice Ella tras unos segundos de silencio. No hace falta que la mire para saber que ahora también le cuesta buscar las palabras adecuadas. —Yo&#8230;</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7005825213/" title="The Island by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6220/7005825213_88ed48ac61.jpg" width="500" height="333" alt="The Island"></a>
</p>
<p>Entonces me doy cuenta de que el suelo ha dejado de temblar. Me levanto y camino hacia la cocina. Se han caído un par de vasos que tenía secando y hay cristales por todas partes. En el salón varios libros se han caído de las estanterías, pero a parte de eso no veo nada grave.<br />
—Ten cuidado, hay cristales por todas partes, —la digo cuando veo que ella comienza a incorporarse. La doy la mano para ayudarla y la doy mis zapatillas de andar por casa para que no se corte.<br />
Comienzo a barrer los cristales esparcidos por el suelo mientras ella se cubre con la toalla y se va al cuarto a buscar su ropa.<br />
Pongo la televisión, en todas las cadenas se habla del terremoto. Ha sido uno grande, todavía la información que llega es aproximada.<br />
—Las líneas de tren han dejado de funcionar, —la digo mientras tiro a la basura los últimos trozos de cristal que he podido encontrar. —Parece que ha sido uno grande.<br />
Cuando me doy cuenta de que no contesta me asomo por la puerta y la veo sollozando mientras se pasa por encima de la cabeza una de mis camisetas.<br />
—Tranquila, no pasa nada, todo está bien, —la digo mientras la acaricio la cabeza. Ella no dice nada, solo entierra su cabeza contra mi pecho y sigue sollozando sin parar.<br />
La noche transcurre de esta manera, Ella, en algún momento se queda dormida y yo sigo acariciando su cabeza mientras escucho las noticias, de vez en cuando algún que otro temblor vuelve a sacudirnos pero nada tan fuerte como el primero. Al cabo de un rato me aburro de escuchar las mismas noticias y apago la televisión.<br />
Por la ventana puedo ver que la noche está completamente despejadas, las dos lunas brillan sobre Tokyo bañando la ciudad con su fría luz.<br />
En algún momento debo quedarme dormido, cuando me despierto es por la mañana y Ella se despereza entre mis brazos.<br />
—He tenido un sueño rarísimo, me dice entre bostezos casi en voz baja.<br />
—No me extraña, después del temblor de anoche lo raro sería dormir sin soñar algo raro.<br />
—Soñé con una tormenta en el mar, —continua Ella como si nada, —el viento soplaba constantemente, y tu me decías&#8230;<br />
—Ah, como aquella vez en esas vacaciones que pasamos en la isla no?, que raro, yo me acordé de eso mismo anoche, —la digo yo mientras me estiro. He dormido en una mala postura y el cuello me está matando.<br />
— Vacaciones? —continua Ella tras unos segundos de silencio, —de qué estás hablando? nunca hemos ido de vacaciones juntos.<br />
Entonces me doy cuenta de que es cierto, nunca hemos estado juntos de vacaciones, de echo, nos habíamos conocido no hacía demasiado tiempo. Pero estaba seguro de que esos recuerdos eran reales&#8230; </p>
<p>continuará&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/2o11-la-isla/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>Una pizca de locura</title>
		<link>http://www.donderis.net/una-pizca-de-locura/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/una-pizca-de-locura/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Apr 2012 13:00:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Pensamientos</category>
	<category>Viajes</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/una-pizca-de-locura/</guid>
		<description><![CDATA[Hoy me he dado cuenta de algo que no me había pasado antes. Cierto es que de un tiempo a esta parte, diversos compromisos, o el mismo estilo de vida que impone Tokyo me mantiene bastante ocupado  día a día y debido a ello las entradas en este blog han ido disminuyendo poco a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy me he dado cuenta de algo que no me había pasado antes. Cierto es que de un tiempo a esta parte, diversos compromisos, o el mismo estilo de vida que impone Tokyo me mantiene bastante ocupado  día a día y debido a ello las entradas en este blog han ido disminuyendo poco a poco.<br />
Pero nunca me había saltado un mes entero sin escribir. Puede parecer una tontería, pero ver en la barra lateral de mi blog, que consistentemente he escrito al menos una vez por mes durante todos estos años era motivo de orgullo.<br />
A partir de ahora tengo que lamentar el vacío que forma el mes de Marzo del 2012 en esta pequeña lista.</p>
<p>Pero bueno, tampoco pasa nada. Marzo ha sido un mes bastante liado y mirando hacia atrás diré que han sido muchas las cosas que me han mantenido ocupado.</p>
<p>Para empezar, y después de varios años sin pisar el país volví a Panamá por unos 10 días de vacaciones por allí. Inicialmente la idea era terminar de cerrar unos asuntos pendientes que tenía por allí (Cuentas de banco y demás males) pero la cosa terminó en unas verdaderas vacaciones acompañado de varios amigos que vinieron desde Japón o desde España.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/6888315696/" title="Panama by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7071/6888315696_3e76704883.jpg" width="500" height="375" alt="Panama"></a></p>
<p/>
<p>Volver a Panamá me resultó bastante extraño y me sirvió para darme cuenta de como ha cambiado mi vida desde el tiempo en el que recorría esas calles a diario. Ahora mismo se me antoja una vida completamente diferente, y muy probablemente sea así.<br />
Aproveché para visitar el archipiélago de San Blas, comarca Kuna Yala o como se llame ahora (tengo entendido que lo cambian cada cierto tiempo)<br />
Nos quedamos un par de noches en unas cabañas en Isla Aguja, una pequeña isla dentro del archipiélago donde lo único que había era mar, arena y el incesante viento que nos acompaño desde que pusimos un pie en ese pequeño pedazo de tierra hasta que nos despedimos.</p>
<p>Pasar del ritmo incesante de Tokyo a estar en medio de una isla en el caribe en cuestión de horas, fue una experiencia interesante. Dos días en los que lo único que hice fue dormir, nadar, contemplar el paisaje y reflexionar sobre tal vez demasiadas cosas.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/6892370874/" title="Panama by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7258/6892370874_9d3e1731c6.jpg" width="500" height="244" alt="Panama"></a>
</p>
<p>El viaje a Panamá me dejó una pequeña propina y es que pudimos visitar de pasada y casi a la carrera a Sara que se nos ha ido a vivir a Nueva York y a la que tenía unas ganas enormes de ver.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/7017581229/" title="Manhattan by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7280/7017581229_04abdd0e10.jpg" width="500" height="425" alt="Manhattan"></a>
</p>
<p>Antes de eso, y aprovechando que daba una especie de conferencia en Digital Garage, tuve la oportunidad de conocer a  <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Yukihiro_Matsumoto">Yukihiro Matsumoto</a> el creador de Ruby, y un tío de lo más simpático. </p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/6955491461/" title=". by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7070/6955491461_3a383d6a55.jpg" width="500" height="375" alt="."></a>
</p>
<p>Para cualquiera que no sepa lo que es Ruby pues este señor le dará igual, pero a mi me había mucha ilusión conocerle. Llevo ya varios años ganándome la vida con Ruby y cada día disfruto más programando con este lenguaje.<br />
No solo tuve la oportunidad de conocerle sino que gracias a Héctor, que le dio un ataque de &#8220;carpe diem&#8221; conseguí que me firmara la macbook air que acababa de comprar unos días atrás.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6955960545/" title="Untitled by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7049/6955960545_86fb54891c.jpg" width="500" height="500" alt=""></a>
</p>
<p>Casi todas las fotos que he subido hasta ahora son de <a href="http://www.flickr.com/photos/torek/">Kirai</a> (gracias crack!) y es que hace algunos meses vendí mi D90 y al poco mi la pantalla de mi Ricoh GR3 se rompió, así que he estado sin cámaras todos estos meses.<br />
Me las he arreglado con la cámara del IPhone y el Instagram para quitarme el mono (mi usuario es @cdonderis si queréis agregarme) y tirando fotos a ciegas con la Ricoh.</p>
<p>Y es que, mes tras mes,  estaba esperando a que saliera la <a href="http://www.nikonusa.com/Nikon-Products/Product/Digital-SLR-Cameras/25480/D800.html">Nikon D800</a> para pasarme al mundo del Full Frame.<br />
Finalmente hace un par de semanas me la mandaron desde Amazon.jp y desde entonces cuando termino de trabajar salgo a patear las calles de Tokyo otra vez tratando de dominar a esta bestia.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6918602824/" title="花見　Hanami by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7135/6918602824_cf1b31cfe0.jpg" width="500" height="333" alt="花見　Hanami"></a></p>
<p/>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6921271768/" title="中目黒の花見 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7235/6921271768_6c21e7734d.jpg" width="500" height="334" alt="中目黒の花見"></a></p>
<p/>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/7038918973/" title="渋谷　Shibuya by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7240/7038918973_5376f762ef.jpg" width="500" height="334" alt="渋谷　Shibuya"></a></p>
<p/>
<p>También tuve la oportunidad de conocer a Andres Pascual, el autor de <a href="http://www.andrespascual.com/index.php/el-haiku-de-las-palabras-perdidas">El Haiku de las Palabras Perdidas</a>, una gran persona y aún mejor escritor. Si no habéis leído su libro os lo recomiendo desde ya.</p>
<p>Y básicamente eso ha sido Marzo y parte de Abril, código, aviones, reencontrar viejos amores que se convierten en recuerdos y sonrisas, perseguir sin lograr alcanzar del todo a los nuevos, gastar, llorar, reír y vivir, vivir plenamente los días añadiendo una pizca de locura a cada uno por aquello de no repetir lo mismo. </p>
<p>Nos vemos por aquí pronto!
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/una-pizca-de-locura/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>2o11 - Dos cosas en el mismo lugar al mismo tiempo</title>
		<link>http://www.donderis.net/2o11-dos-cosas-en-el-mismo-lugar-al-mismo-tiempo/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/2o11-dos-cosas-en-el-mismo-lugar-al-mismo-tiempo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 21 Feb 2012 14:55:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/2o11-dos-cosas-en-el-mismo-lugar-al-mismo-tiempo/</guid>
		<description><![CDATA[Entradas Previas:
2o11- Tenía que estar aquí
2o11 - En Medio del Bosque
2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda
2o11 - En otro lugar
——————
Del baño me llegaba el ruido del agua al caer. La imagen de su frágil cuerpo desnudo todavía flotaba en mi mente mientras trataba de no llevarme un dedo por delante al cortar los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Entradas Previas:<br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/">2o11- Tenía que estar aquí</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-medio-del-bosque/">2o11 - En Medio del Bosque</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-dos-rocas-unidas-por-una-cuerda/">2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-otro-lugar/">2o11 - En otro lugar</a><br />
——————</p>
<p>Del baño me llegaba el ruido del agua al caer. La imagen de su frágil cuerpo desnudo todavía flotaba en mi mente mientras trataba de no llevarme un dedo por delante al cortar los tomates.<br />
Tan solo un par de muros la separaban de mi, un par de muros en los que hasta entonces apenas había pensado pero que ahora imponían su presencia de manera implacable. </p>
<p>Desde el punto de vista físico, cómo de difícil sería simplemente caminar hasta el baño, desnudarme y abrazar su cuerpo mientras el agua borra cualquier mancha que ensucie nuestras conciencias? Seguramente no me supondría más que un par de pasos y abrir una puerta, pensaba para mis adentros. Sin duda saltar las barreras que tenía en la cabeza eran bastante más complicado. Siempre lo era cuando se trataba de Ella.</p>
<p>No eran pocas las veces que había imaginado el tacto de su piel desnuda, el sabor de sus labios, sus ojos encendidos de deseo, el tacto de sus pequeños senos, sus pezones endureciéndose bajo las caricias de mis manos. Y estaba seguro de que Ella lo sabía. Lo notaba en su manera de mirar, en el modo en que, de vez en cuando, hacía llegar sus palabras a mis oídos. Lo sentía cada vez que, caminado a su lado, acercaba su cuerpo al mío para compartir juntos unos cuantos pasos que para mi eran preciados.<br />
Y sin embargo todos esos detalles me alejaban de Ella tanto como me acercaban. Porque el mundo de las percepciones es un mundo flotante y cualquier movimiento, por pequeño que sea, puede cambiar por completo el orden y la realidad de las cosas.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6419138859/" title="Somnus by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm7.staticflickr.com/6097/6419138859_ba764c1d7d.jpg" width="349" height="500" alt="Somnus"></a>
</p>
<p>Así pues, aquella extraña noche yo me encontraba en la cocina de mi pequeño apartamento, en un barrio residencial cualquiera de Tokyo, con un gato que no conocía ronroneando plácidamente en mi sofá y con Ella salpicando las paredes de mi baño mientras se metía en la bañera.<br />
&#8220;Esto es ridículo&#8221;, me dije a mi mismo mientras soltaba el cuchillo que había estado usando hasta entonces y me dirigí por el pasillo hasta la puerta del baño.<br />
Al otro lado de la puerta podía escucharla canturrear una especie de cancioncilla. O tal vez eran los murmullos de placer que uno emite cuando se mete en una bañera llena de agua caliente. Es imposible relajarse sin dejar escapar algún que otro sonido de satisfacción.</p>
<p>—Puedo preguntarte algo?, — la dije mientras me sentaba en el suelo apoyando mi espalda contra la pared frente a la puerta del baño.</p>
<p>—Uhm?, —me llegó su respuesta desde el otro lado. —Estas ahí fuera?. —Escuché como el agua se agitaba. Tal vez en algún movimiento reflejo se había cubierto pensando que la estaba mirando.</p>
<p>—Perdona, si. Estoy aquí fuera, —le respondí mientras recostaba la cabeza, —no te preocupes, no te estoy espiando.</p>
<p>—Me has dado un buen susto, —dijo ella tras unos segundos de silencio. </p>
<p>—Sabes? llevo un tiempo tratando de acordarme, pero no logro recordar cuando nos conocimos, —continué yo. —Es extraño no? Quiero decir, no es que tenga muy buena memoria, pero yo suelo acordarme de estas cosas. —A medida que las palabras salen de mi boca suenan cada vez más absurdas. Pero ya no hay marcha atrás, las palabras son así. Una vez que las liberas es imposible recuperarlas.</p>
<p>—Te refieres a la fecha concreta en que nos conocimos? —me llegó su voz a través de la pared al cabo de algunos segundos. Al parecer seguir una conversación desde la bañera requería un poco de tiempo adicional para formular las respuestas.</p>
<p>—No especialmente. Me refiero a que no soy capaz de recordar cuando fue la primera vez que te  vi. —La verdad era que no había caído hasta entonces, pero era cierto. Sentía como si la conociera de siempre, como si Ella siempre hubiera estado en ese rincón de mi mente donde se apilan aquellas cosas que más se anhelan, pero si lo pensaba bien, no era capaz de recordar cómo nos habíamos conocido.<br />
Esperé unos segundos, pero como no decía nada proseguí.</p>
<p>—A lo mejor esto te parece extraño, pero últimamente siempre pienso en ti. —Del otro lado de la puerta sólo llegó el sonido del agua desplazándose dentro de la bañera. Había cambiado de posición. —No es nada especial, tampoco es que esté obsesionado contigo ni mucho menos. Es sólo que no te puedo sacar de la cabeza.</p>
<p>—No puedes dejar de pensar en mi&#8230; —dijo Ella tras unos segundos de silencio interrumpidos a penas por el goteo del agua y el sonido de algo arrastrándose por el suelo. Probablemente ese gato estaba armando algún estropicio en el salón.</p>
<p>—Algo así. Quiero decir, seguro que si me lo propusiera lo conseguiría, pero no logro sacar la fuerza de voluntad para hacerlo. Además　aunque quisiera, tu vas y vienes a tu antojo. Apareces cuando menos lo espero, —continuo casi pensando en voz alta.</p>
<p>—Te molesta que venga a tu casa? —dijo Ella con su tono de voz átona.</p>
<p>—No es eso, es sólo que&#8230; —Cómo expresar con palabras un pensamiento que no logras comprender? —es sólo que todo era más fácil antes. Antes del terremoto, antes de esas dos lunas ahí arriba, antes de conocerte.</p>
<p>—Yo si recuerdo cuando fue la primera vez que nos conocimos, —me llegó su respuesta al cabo de un rato. Al otro lado de la puerta la escuché suspirar. —A lo mejor tu no te acuerdas porque has preferido olvidar. —Continuó ella poco después.</p>
<p>—No te entiendo, —dije yo abriendo los ojos. No recordaba haberlos cerrado.</p>
<p>—Pues es muy sencillo, creo que prefieres no recordar cuando nos conocimos porque a lo mejor ese recuerdo no te gusta, —continuó ella.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6419135807/" title="Somnus by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7005/6419135807_b356a92ae0.jpg" width="500" height="329" alt="Somnus"></a>
</p>
<p>—Me guste o no, me acordaría, —dije yo algo molesto. —De verdad, soy incapaz de recordar ese momento.</p>
<p>—Ese libro tuyo lo explica bastante bien, —respondió Ella. —Dos cosas no pueden estar en el mismo lugar al mismo tiempo. —Se refería, de una manera simplificada, al principio de exclusión de Pauli, un físico austríaco del siglo XX que formuló la teoría de que dos objetos sólidos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Esta teoría sería uno de los embriones que darían lugar posteriormente a la rama de la física cuántica. —Yo creo que tu tienes dos cosas en tu cabeza luchando por estar ahí al mismo tiempo y por eso no logras recordar nada.</p>
<p>—Dos cosas luchando por estar en el mismo lugar, —repetí yo. Esa simple afirmación me había pillado por sorpresa, pero lo que decía no carecía de sentido. Por supuesto, para bien o para mal, la deseaba más que a nada en este mundo. Pero a la vez, estaba convencido de que de tenerla, de hacerla mía, perdería el interés por ella. </p>
<p>—Y si una cosa no puede existir sin la otra?, y si al deshacerme de una la otra desaparece también?</p>
<p>—Voy y vengo, porque tu lo quieres, —respondió Ella sin hacer caso de mi pregunta. —Bastaría con que lo desearas para que permaneciera a tu lado, pero aun así decides apartarme. —Dijo bajando su tono de voz suavemente. </p>
<p>&#8220;La señal que estas esperando, no va a llegar&#8221; resuena una voz en alguna parte de mi cabeza.</p>
<p>—Entonces sabes que siempre te he estado buscando —digo sin querer. </p>
<p>—Siempre has buscado algo, pero yo creo que has olvidado lo que buscabas, —me responde su voz al otro lado. —Si de verdad me buscaras a mi, te resultaría bastante fácil encontrarme. Solo tienes que abrir la puerta adecuada.</p>
<p>&#8220;La señal que estas esperando pasó de largo hace ya tiempo&#8221;, responde otro recuerdo.</p>
<p>De pronto me siento cansado, me doy cuenta de que estoy tiritando de frío ahí sentado en el suelo. O acaso no es frio lo que hace que mi cuerpo tiemble sin control? Me levanto y me alejo harto de la misma conversación. De alguna manera tengo la sensación de que no es la primera vez que intercambiamos estas palabras, ya hemos bailado al son de esta canción. Tal vez en otro momento y seguramente en otro lugar, pero sin duda los pasos son los mismos.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6612102089/" title="踊る by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7018/6612102089_d06f0c55b4.jpg" width="500" height="266" alt="踊る"></a>
</p>
<p>Voy hasta la cocina y bebo un vaso de agua del grifo. En el salón veo como el gato se entretiene afilándose las uñas en la alfombra. Me quedo mirando incrédulo los movimientos del animalito mientras me pregunto como algo tan simple puede proporcionarle tanta satisfacción.<br />
Fuera en la calle, una sirena suena a lo lejos, fundiéndose, a medida que se aleja, con el sonido del lejano paso a nivel que anuncia la proximidad de tal vez el último tren de la noche o el primero de la mañana. Pasado cierto punto resulta difícil distinguirlos.</p>
<p>La puerta del baño se abre y de alguna manera se lo que va a suceder.<br />
Avanzo hacia esa puerta abierta, o está cerrada? Acaso he imaginado que se ha abierto? No me importa.Una vez que decides cruzar, la existencia o no de una puerta resulta irrelevante. </p>
<p>Cierro los ojos y trato de hacer silencio entre el millón de voces que gritan pensamientos dispares. Su griterío es ensordecedor.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/4355825284/" title="Tokyo&amp;Legs - 内股 by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm5.staticflickr.com/4036/4355825284_9a34b734aa.jpg" width="332" height="500" alt="Tokyo&amp;Legs - 内股"></a>
</p>
<p>Nuestros labios se encuentran, algo explota y después se hace el silencio. Y entonces el suelo comienza a temblar otra vez.</p>
<p>continuará&#8230;
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/2o11-dos-cosas-en-el-mismo-lugar-al-mismo-tiempo/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>2o11 - Tenía que estar aquí</title>
		<link>http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/</link>
		<comments>http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 19 Feb 2012 14:25:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CaDs</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/</guid>
		<description><![CDATA[Entradas Previas:
2o11 - En Medio del Bosque
2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda
2o11 - En otro lugar
——————
Recordaba poco más de lo que hablamos aquel día, seguramente casi nada. Pasamos el resto de la tarde paseando casi en silencio. Ella con la mirada ausente, yo tratando de asimilar esas palabras a medio camino entre una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Entradas Previas:<br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-medio-del-bosque/">2o11 - En Medio del Bosque</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-dos-rocas-unidas-por-una-cuerda/">2o11 - Dos rocas unidas por una cuerda</a><br />
<a href="http://www.donderis.net/2o11-en-otro-lugar/">2o11 - En otro lugar</a><br />
——————</p>
<p>Recordaba poco más de lo que hablamos aquel día, seguramente casi nada. Pasamos el resto de la tarde paseando casi en silencio. Ella con la mirada ausente, yo tratando de asimilar esas palabras a medio camino entre una promesa y una despedida.</p>
<p>Sacudo la cabeza para alejar esos pensamientos, y continúo caminando. A mi espalda, unos cuantos pasos por detrás, el pequeño gato me sigue, sin apartar sus ojos de mi. De alguna manera puedo sentir su mirada clavada en mi espalda. Cuando no están ocupados jugando o entretenidos con cualquier otra cosa, los gatos siguen teniendo esa cualidad de hacerte sentir como si fueras una presa en el punto de mira de un depredador si les da por mirarte fijamente.<br />
Decido ignorar al animalito, a fin de cuentas imagino que tarde o temprano se cansará de seguirme, y por otro lado no hay mucho que me apetezca hacer para disuadirlo.</p>
<p>En algún momento debí de perder el sentido del tiempo, porque cuando me quise dar cuenta, estaba paseando por las conocidas calles de mi vecindario.</p>
<p>Eso era bastante habitual, para mi caminar era casi un ejercicio de meditación. Cuando necesitaba cambiar de aires, o había alguna cosa que me preocupara, dar un pequeño paseo me servía para volver a centrar mi mente y enfocarme. </p>
<p>Una de las cosas que siempre hacía cuando visitaba cualquier sitio nuevo, era fijarme precisamente en los paseos, aceras, puentes o accesos para peatones. A veces, cuando iba en el tren y veía por la ventana un lugar por el que me apeteciera caminar, lo anotaba en mi libreta y cuando tenía tiempo libre pasaba por allí para comprobar si el lugar merecía la pena o no. A veces el viaje era en balde y me sentía estúpido, pero en otras ocasiones encontraba lugares interesantes que de otra manera no habría encontrado jamás.</p>
<p>Eran esos pequeños rincones especiales, aparentemente descolgados de ese conglomerado de asfalto, acero y hormigón, los que daban pinceladas de color al alma gris de esta colosal metrópolis.</p>
<p>Mi vecindario no tenía nada de especial, pero no por eso dejaba de ser interesante. A lo lejos se podía escuchar de vez en cuando, el sonido de las sirenas del paso a nivel, cuando las barras se bajaban al acercarse uno de los omnipresentes trenes que atravesaban las arterias de la ciudad. </p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6762874661/" title="世田谷 by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7172/6762874661_4ce3409f58.jpg" width="500" height="328" alt="世田谷"></a>
</p>
<p>Aquí y allí, las anodinas fachadas de los bloques de apartamentos, se intercambiaban por coloridos neones anunciando algún restaurante o algún bar. También habían un par de cafeterías que solía frecuentar de vez en cuando. En una de ellas hacían un café más que decente y el dueño, que debía de haber pasado algún tiempo viviendo por Europa (o había tomado algún curso de repostería extranjera), siempre acompañaba los cafés con algún tipo de snack o postre, siempre exquisitos. No sabía muy bien cual era su horario. Hasta donde yo sabía, siempre estaba abierto. Incluso cuando regresaba a casa en plena madrugada, podía la luz amarillenta filtrándose a través de las ventanas.</p>
<p>Al pasar por delante, me detuve un momento considerando la idea de parar a tomar un café antes de regresar a casa. Pero ya era bastante tarde y al día siguiente tenía cosas que hacer, así que no quería desvelarme. En su lugar, paré en el combini más cercano para comprar algo de leche y pan para el desayuno y regresé directo a casa.<br />
Mientras subía las escaleras que llevaban a mi puerta observé como a mis espaldas el gato aquel continuaba siguiéndome.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/torek/5273202678/" title="Last pictures from 2010 to process by kirainet, on Flickr"><img src="http://farm6.staticflickr.com/5248/5273202678_6b4d67a19c.jpg" width="500" height="332" alt="Last pictures from 2010 to process"></a>
</p>
<p>—Tu no te cansas de caminar tampoco eh?, —le dije tratando de entablar algo de conversación. Pero si el animalito tenía algún interés en cualquier cosa que pudiera decir, se cuidó mucho de mostrarlo.<br />
Entonces fue cuando vi algo apostado frente a mi puerta. Al principio no distinguí más que un bulto envuelto en algo, pero cuando me acerqué me di cuenta de que se trataba de Ella.<br />
Estaba envuelta en una especie de gabardina y llevaba un gorro que le cubría casi toda la cabeza, y parecía haberse quedado dormida allí.<br />
—Hola?, —dije a cierta distancia tratando de no sobresaltarla demasiado. Esperé unos segundos para ver si tenía respuesta, pero al no inmutarse comencé a preocuparme, así que me acerqué un poco más.<br />
—Estas bien? Hola?, —volvía repetir mientras me arrodillaba a su lado. Con la poca luz que llegaba desde la farola del otro lado de la calle no alcanzaba a verle completamente la cara.<br />
La agarré del hombro y lo apreté suavemente para tratar de despertarla.<br />
—Oye, estas bien? No deberías de quedarte dormida en la calle. Ha pasado algo?— insistí.<br />
Como no respondía, mi preocupación aumentó. Y si le había pasado algo de verdad?<br />
Busqué sus manos, estaban completamente frías. Alarmado llevé mis manos a sus mejillas y la alcé el rostro para examinarlo. Fue entonces cuando sus ojos se movieron y sus labios temblaron ligeramente.<br />
&#8220;Menos mal!&#8221;, suspiré aliviado para mis adentros mientras seguía contemplándola.</p>
<p align="center">
<a href="http://www.flickr.com/photos/cadsonline/6902750219/" title=". by CaDs, on Flickr"><img src="http://farm8.staticflickr.com/7182/6902750219_db91e953f1.jpg" width="500" height="336" alt="."></a>
</p>
<p>Antes de que pudiera reaccionar ella abrió los sus ojos y se quedó mirándome fijamente.<br />
—Perdona si te he asustado, —la dije sin saber muy bien que decir.<br />
—No te preocupes, murmuró Ella. —Oye, podemos entrar?,aquí afuera hace frío. Me he debido de quedar dormida esperándote. —Llevó su mano hacia la mía y aparto mi mano de su mejilla mientras se levantaba. </p>
<p>La ayudé a recoger su bolso, abrí la puerta de mi apartamento y la hice pasar. Mientras ella se descalzaba encendí las luces y ajusté la temperatura del aire acondicionado para caldear un poco la habitación.<br />
Aún faltaba bastante para que llegara el invierno, pero la noche era bastante fresca, y si Ella había estado durmiendo a la intemperie debería estar helada.</p>
<p>—Tienes hambre? es algo tarde, pero puedo preparar algo sencillo.<br />
—Gracias, la verdad es que no he comido desde esta mañana. —Oye, a lo mejor te parece algo raro pero, te importaría si me diera un baño? Llevo con esta misma ropa desde ayer, y el frío se me ha metido en los huesos.<br />
—Claro, —dije yo. —Dame un minuto y te lo preparo, le dije mientras guardaba la leche en la nevera.<br />
—Gracias, siempre te estoy causando molestias.<br />
—No te preocupes, —la dije agitando la mano para restarle importancia. —Si me hubieras avisado de que ibas a venir habría regresado antes.<br />
—No tenía pensado venir a visitarte, —respondió Ella con su tono habitual. Medio aquí, medio en otra parte.— es sólo que me pareció que tenía que estar aquí esta noche. —Dijo ella mientras dejaba su bolso en el sofá y curioseaba mirando algunos libros que tenía en una estantería.<br />
—Te pareció que tenías que estar aquí esta noche, —repetí yo sin entender del todo esas palabras. Sus cables colgaban laxos a sus costados, carentes de vida. Ella mas que nadie, siempre los llevaba enrollados alrededor del cuerpo por todas partes.<br />
—Uhuhn, —confirmó ella mientras sacaba un libro de la estantería y comenzaba a ojearlo. Era un tomo de física que un amigo se había dejado un día en casa y que todavía no había tenido la ocasión de devolverlo. Un día traté de leerlo, pero el contenido era bastante denso. Hablaba sobre el origen de las diversas teorías que habían terminado conformando la teoría cuántica.<br />
Como al parecer Ella no estaba dispuesta a hablar mucho más, yo tuve que conformarme con aquella explicación, así que mientras ella se entretenía con el libro aproveché para limpiar un poco el cuarto de baño y llenar la bañera.<br />
Habitualmente trataba de mantener mi apartamento limpio siempre, era una manía que había heredado de mi madre. De pequeño siempre había insistido en que tuviera mis cosas ordenadas y que supiera como limpiar correctamente cada rincón de la casa.<br />
Pero tenía la costumbre de, cuando tenía cualquier invitado en casa, revisar que el cuarto de baño estuviera especialmente limpio.<br />
Cuando regresé al salón ella estaba sentada en el sofá, acariciando la cabeza del gato que me había estado siguiendo antes.<br />
—Y ese gato? cuando ha entrado?, —pregunté atónito ante aquella escena. Un par de cables se agitaron y se crisparon por mi nuca.<br />
—No se, ha venido y se ha acurrucado encima mio. Pensé que era tuyo. —Me dijo ella mirándome por encima del libro.<br />
—No, me ha estado siguiendo toda la noche y se debe de haber colado antes al abrir la puerta.<br />
—No parece un gato callejero, —respondió ella volviendo a su lectura. —Tiene el pelo y las uñas limpias y está acostumbrado a que le acaricien. Mira, escucha. Se ha puesto a ronronear—, dijo ella sonriendo por primera vez aquella noche. —A mi me parece que es muy mono. Deberías tener una mascota. Tu apartamento es demasiado serio, —continuó hablando más para ella que para mi. —Todo aquí está en perfecto orden, todos tus muebles son del mismo color&#8230; Se nota que eres de tipo A.<br />
—Tipo A?, —pregunté yo pensando más en el lío en el que me metería si mi casero se enteraba de que había metido un animal en casa.<br />
—Si, tu tipo de sangre. Estoy segura de que es de tipo A. Siempre tan serio y tan ordenado.<br />
—No se a que te refieres, dije yo.<br />
—Da igual, no te preocupes, no es nada malo. Perdona si te he molestado eh? —Dijo ella mientras volvía la página del libro.<br />
Volví a la cocina, abrí la nevera y me puse a revolver lo que había dentro buscando algo que preparar para la cena. No había gran cosa, salvo las cervezas, una lechuga y unos tomates que había comprado unos días atrás, la mayor parte de la comida se había echado a perder. Así que la tiré a la basura y comencé a preparar una ensalada.<br />
Al cabo de unos minutos escuché el pitido de la bañera avisando de que el agua estaba lista. Ella también lo escuchó y se desperezó en el sofá, apartó al gato que se había quedado dormido sobre ella y se estiraba a la vez que bostezaba casi al mismo tiempo que Ella. En cierto modo esos dos se parecían bastante pensé por un momento.<br />
—Me puedes dejar una toalla?, —me preguntó mientras se levantaba del sofá y comenzaba a sacarse el jersey por encima de la cabeza.<br />
—Claro, —la dije apartando los ojos torpemente. Y mientras iba al armario y buscaba una toalla limpia para prestarle, no podía evitar pensar en lo que había dicho antes &#8220;Me pareció que tenía que estar aquí&#8221;.<br />
Ella siempre actuaba así. Aparecía y desaparecía de mi vida, en intervalos aleatorios, sobre los que yo poco control tenía. Bastaba que deseara verla para que ella desapareciera por completo del mapa, no respondiera a mis mensajes o respondiera sólo con un par de líneas diciendo que estaba ocupada. Y cuando menos lo esperaba hacía acto de presencia, de una manera tan natural e indolente que efectivamente daba la sensación de que simplemente &#8220;Tenía que estar aquí&#8221;.<br />
Cuando volví al salón alcancé a ver su espalda desnuda mientras se desabrochaba la falda y la dejaba caer al suelo.<br />
La visión de su cuerpo desnudo me dejó sin respiración durante unos segundos. Los mechones de su cabello castaño caían desmadejados sobre sus estrechos hombros y arrojaban algunas sombras sobre su pálida, y por otra parte perfecta, piel. Llevaba aun sus medias puestas, y cuando se giró, se cubrió sus pequeños pechos con su brazo.<br />
—Y esa cara? no serás uno de esos pervertidos verdad? Acaso nunca has visto a una mujer desnuda?, —me dijo mientras extendía su otro brazo para coger la toalla de mi mano.<br />
—No es eso, es sólo que me has sorprendido, —dije yo con un hilo de voz tratando de salir de mi asombro.<br />
—Gracias, —Dijo mientras se dio la vuelta y salió del salón en dirección al baño. —Oye, no se te ocurra mirar por las rendijas eh? —Me llegó su voz desde el pasillo mientras cerraba la puerta del baño.</p>
<p>Me senté torpemente en el sofá tratando de digerir todo lo que había sucedido. Aún tenía sus palabras y la imagen de su cuerpo desnudo flotando en mi cabeza cuando escuché un ruido que provenía de la cocina.<br />
Cuando fui a investigar, vi al pequeño gato, mordisqueando una hoja de lechuga a medio lavar que había dejado olvidada sobre la encimera de la cocina.<br />
—Lo que faltaba, —dije yo para mis adentros. —Desde cuando los gatos comen lechuga?</p>
<p>continuará&#8230;
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.donderis.net/2o11-tenia-que-estar-aqui/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
	</channel>
</rss>

