Disclaimer: Este post es un rant personal hacia la profesión que comúnmente se llama “Informático”. Como buen español, seguramente se me escape alguna palabra fuera de tono, así que no recomiendo su lectura a aquellos que se escandalicen fácilmente, a diseñadores gráficos susceptibles o a estudiantes de Ingeniería de Sistemas, Software… (cualquier cosa relacionada con estos endemoniados trastos), no quiero ser el responsable del abandono vocacional de nadie.
Desde que tengo uso de razón siempre me han gustado las computadoras (bueno y las espadas, pero eso es otra historia). Desde que tuve mi primer atari supe que mi futuro estaría relacionado con esos trastos con complicados circuitos internos y con un aspecto tan llamativo y atractivo por fuera.
Fue una llamada natural, me gustaban los juegos, los aparatos y quería saber qué relación se formaba cuando yo movía el Joystick hacia delante y frogger avanzaba un carril de la carretera.
Con el tiempo el atari dio paso a diferentes dispositivos cuyos nombres y formas ni recuerdo, hasta que tuve lo que podría llamarse mi primer ordenador (computadora) personal. El ZX Spectum +2A.
Con aquel aparato hice mis primeros pinitos en Basic, mis primeros codes para juegos y en general me convertí en ese tipo de personas que pasa más tiempo interactuando con un aparato que con personas de carne y hueso.
Estaba condenado.
Más adelante el Spectrum dio paso a la Commodore y posteriormente a lo que podríamos llamar un PC, si no recuerdo mal era un clásico 486, de ahí a un Pentium etc etc…
Pero me estoy desviando.
El caso es que me decidí a estudiar Ingeniería de Sistemas. Era la continuación lógica a mi infancia “computerizada”. Y de ahí el primer hostión…
Los 2 primeros años tenía más asignaturas de matemáticas, física, algebra… que cosas relacionadas con la “programación”.
Pero era un pequeño precio a pagar por tener acceso a los “secretos” del software (Retrospectivamente se que esto es falso, he aprendido más de mi profesión por mi cuenta que en la universidad), así que estudié matemática, física, estadística.
Pasé exámenes de Cálculo Infinitesimal diseñados por una maquiavélica mente (a cuyo propietario no mentaré para no traer mal karma), tediosos exámenes de estadística cuyo contenido procedí a eliminar de mi cerebro algunos minutos después de terminar el exámen y en general, las mil y una putadas y filtros que te ponen en la universidad para darte ese papelito que te acredita como “Ingeniero”.
Podría contar muchas cosas sobre lo que aprendí y lo que dejé de aprender en la universidad, pero sí supe una cosa. Me gustaba pensar maneras de solucionar problemas.
Y traté de enfocar mi carrera laboral en esa dirección.
Mi primer trabajo como Becario (Intern) fue algo así como “Plafff”(sonido de bofetada) Bienvenido al mundo laboral!
No diré el lugar para el que trabajé por motivos de evitar demandas y cosas así (que parece que eso está de moda) pero diré que hay una aplicación funcionando en cierto Colegio Oficial de Ehem! Que está hecha por becarios y que tiene las tripas unidas por esa misma sustancia que mantiene el Halcón Milenario funcionando.
En fin, mis habilidades diseñando algoritmos y pensando maneras ingeniosas de resolver problemas eficientemente quedaron reemplazadas por cosas del tipo:
“Ese html no se ve bien, ajusta las columnas”
“Me da igual como lo hagas pero tiene que estar para dentro de una hora”
“No entiendo este algoritmo, no puedes hacerlo con un for?”
“(Jefa fumadora empedernida) -Uff eso tiene que estar en producción mañana, así que te toca quedarte.
(Yo) – Pero es que tengo clase, esto se supone que es a tiempo parcial.
(Jefa fumadora empedernida) – Pues no vas a clase y ya está, total si aquí estas aprendiendo mas”
En fin, fue casi un año interesante hasta el día en que les mandé a tomar por culo, y me fui con viento fresco a buscar otro lugar en el que “el sol brillara más”.
Fueron varios los lugares por los que pasé, algunos más interesantes que otros, algunos en los que trabajé implementando la red de telecomunicaciones de cierta Dirección General de Ehem! (uno que se adapta rápido a los requisitos que le piden), algunos en los que era un subcontratado de una compañía que a su vez era subcontratada por alguna otra compañía más grande diseñando las aplicaciones con las que los funcionarios de la administración pública podían pedir sus ayudas financieras, becas, permisos… etc (imagínense el stress de esa aplicación!)
Y en general en todo ese tiempo me di cuenta de que los diseños de algoritmos que implementaba, la elegancia y la eficiencia de los mismos quedaba opacada por:
“Oye esto se ve azul y me gustaría que fuera de color violeta, como el resto de la aplicación”
(Mi pensamiento) “Si pero a que no te has dado ni cuenta de que cuando has pinchado en ese botón se han consultado y actualizado varias bases de datos, se han cruzado decenas de datos, se han generado diversos formatos de archivos y se han transformado, todo en un sutil y elegante flujo de datos, para mostrarte esta pantalla en la que ves que, injustamente, te han asignado una dotación de 300€ para comprarle unas gafas a ese monstruo que llamas hijo”
(Mis palabras) “Ok, lo cambiaré a violeta”
Así que poco a poco me di cuenta de que pasaba de ser Analista (Analyst) a Anal – ista (Anal fist), si, el chiste tiene más gracia en Inglés (en la modesta opinión del autor, que entiende perfectamente que no tenga por qué ser compartida por el resto de los lectores).
Fui tentado por la vanidad, y hasta estudié algo de html para tener algo de “reconocimiento” a la hora de que los clientes alabaran algo de mi trabajo “de lo que se ve”. Pero realmente eso no va conmigo.
No me gusta hacer interfaces, ¿por qué? Porque las opiniones son como los agujeros del culo, todos tienen una y todas apestan!
Y cuando creo que algo está bien y se ve bonito, viene el cliente de los cojones para decirme que lo quiere en azul.
Se cambia a azul.
Ahora dice que lo quiere en negrita y en un tono de azul más claro.
Pataleo en silencio pero lo cambio.
Ahora dice que le no lo quiere en negrita, si no subrayado y en itálica.
Pienso que hablo con el jefe del proyecto y le digo que si su matrimonio no va bien y tiene carencias sexuales que no lo pague conmigo y que deje de JODERME!
Se cambia a negrita y a itálica…
En fin, os podéis imaginar el resto.
Compañeros diseñadores gráficos, tenéis mi respeto y mi admiración, pero prefiero ser ese ente discreto que pulula entre las sombras.
Vosotros os lleváis el crédito pero yo he montado las tripas de esa modelo digna de la más glamourosa pasarela que vosotros presentáis al cliente.
En fin, hasta aquí el rant de hoy.
Os dejo porque tengo que alinear una imagen a la izquierda y creo que pedían un borde con un tono de azul malva o no se que coño.
Ah eso sí, el algoritmo que diseñé/implementé funciona como la seda desde el primer día
Update: Desde que puse la palabra Anal-Fist en el blog las visitas se han disparado… por qué sera?