De viaje por Japón, parte1: Nakasendo, caminando por los alpes japoneses.

Dec 08, 2012 @ 10:11 pm by CaDs

Hace un par de semanas pudimos disfrutar de un fin de semana largo de Viernes a Domingo. Para mi, por diversos motivos, ese era mi último fin de semana libre, a partir de ahí el resto de fines de semana tenía que trabajar.
Como todavía no había tenido la oportunidad de ir a hacer fotos en Otoño, mi estación favorita, decidí apartar ese fin de semana para hacerme un viaje por Japón.

Viajar por Japón es bastante sencillo, la red ferroviaria del país cubre casi todo el territorio nacional. Y con la puntualidad con la que funcionan aquí las cosas, planear cualquier viaje es bastante fácil. Otra cosa es que viajar por Japón es extremadamente caro. Pero ese es otro cantar.

El caso es que hace como un año largo ya, Héctor me había recomendado visitar Kanazawa y vi en un mapa por Internet que estaba los árboles allí estaban casi al 100% de color, así que decidí ir para allá y pasar los 3 días conociendo la ciudad.
No se fue sino hasta que compartiendo unas cervezas con Flapy, que se encontraba de visita por Tokyo, decidí modificar mi ruta.
David acababa de regresar de hacer la ruta Nakasendo y tras echar un vistazo a las fotazas que había sacado por allí, tuve claro que tenía que pasar por allí al menos un día.

La cosa es que en esta época del año en Japón anochece muy temprano, no es raro que a partir de las 4 de la tarde comience a anochecer, y que a las 5 ya esté oscuro. Así que planeé mi viaje para llegar la estación de Nagiso lo antes posible. Allí comenzaría con la ruta de senderismo que terminaría llevándome a la Nakadenso.

Tokyo es una ciudad que me encanta, ahora mismo no me imaginaría vivir en otra parte. Siempre hay mil cosas sucediendo al mismo tiempo, es difícil aburrirse aquí. Pero al mismo tiempo, tanta sobrecarga a los sentidos, tanta gente, ruido y frenesí pasa su factura.
Por eso los perros viejos que llevan tiempo viviendo por aquí, recomiendan salir de Tokyo al menos una vez cada dos meses.

Yo así lo hice, para este viaje decidí no llevar acompañante, sólo mi cámara, un par de botas que acababa de comprar y un buen abrigo porque había leído que por allí hace bastante frío.

中山道 Nakasendo

Decidí no llevar trípode, porque tendría que caminar cerca de 12 kilómetros en un día y prefería llevar menos peso. Monté el 50mm f1.2 en mi D800, y metí unas cuantas tarjetas de memoria en el bolsillo por si acaso me emocionaba demasiado.
Este 50mm se ha convertido con diferencia en mi objetivo favorito. Hacer fotos enfocando manualmente marca un ritmo diferente a mi fotografía, me da más tiempo a pensar y a no hacer tantas fotos a lo loco. Y me gusta la suavidad que le da a las fotos a aperturas grandes.

Así pues llegando de buena mañana a Nagiso, con el mapa que Flapy me había enviado en el teléfono me dispuse a caminar hasta Nakatsugawa, que es donde tenía el hotel para pasar la noche.

Tal y como me habían recomendado, la Nakasendo es uno de los lugares más hermosos que he tenido la oportunidad de revisar. No solo porque tuve la suerte de visitarla en otoño, si no por la variedad de paisajes, gentes y pueblos que te da la oportunidad de disfrutar. En mi caso, yo lo hice en soledad, tomando mi tiempo para hacer las fotos, relajarme en medio de las montañas japonesas y despejar la cabeza.

Aquí os dejo mis sensaciones de este pequeño viaje que he tratado de plasmar en este video, pero creo que se queda corto. Sea como esa espero que os guste.

Nakasendo, walking across the Japanese Alps from CaDs on Vimeo.

Todas las fotografías del vídeo las podéis encontrar en este set de flickr