De palabras vanas, mayorías silenciosas, polémicas estériles y otros atardeceres
Recuerdo a medias, cuando no contaba con más de 4 o 5 años un episodio gracioso. Resulta que por aquel entonces a mi me tocó vivir en Panamá, la mitad de mi familia es de allí y a mi me llevaron antes de cumplir un año a ese otro lado del mundo.
En fin, aquel día, ya sea por haberme levantado de mala legaña o por haber nacido terco como yo solo, tuve la primera discusión estéril de mi vida.
Aque día mi familia celebraba una fiesta en casa, no recuerdo la ocasión. Yo siempre he sido muy tímido, y siendo crío lo era aun mas, y en las fiestas a mi me daba mucha vergüenza bailar.
Por supuesto, siendo de sangre latina, en mi familia se aprendía a bailar antes que a caminar, pero a mi eso se me había atravesado y, aunque en aquel tiempo no conocía la expresión apropiada, resulta que simplemente no me salía de los soberanos cojones bailar.
Ese concepto, el simplemente que no te de la gana hacer algo, cuando eres un mocoso de 4 o 5 años es bastante insolente, y por tanto propenso a ser corregido con una bronca, o en aquellos tiempos con un par de azotes.
En esta ocasión no recuerdo muy bien que factor que agravó la situación, las cosas se salieron de madre. La gente estaba bailando y querían que yo bailara con alguna otra niña. Yo no quería y me obligaron.
Por supuesto me rebelé. Mi padre me gritó, me dijo que me pusiera a bailar, que era un tal y un cual y que en su casa se hacía lo que el quisiera. Y yo dije pues me voy de tu casa.
Así que de alguna manera salí de ahí, me fui a mi cuarto y me puse a hacer la maleta. Siendo como era un crío de 4 o 5 años, si no recuerdo mal mi maleta era poco más que un oso de peluche, algún que otro muñeco que me gustara y algo de comida.
Recuerdo a mi madre tratando de calmar a mi padre, fuera de sí porque su hijo se rebelara de tal manera, recuerdo las miradas incrédulas o incómodas del resto de los invitados (porque vamos a ver, menudo escenón no?) y un par de cosas mas que me guardo en el tintero.
El caso es que ese día a mi madre se le rompió el corazón viendo a su hijo hacer su maleta para irse de casa, mi padre me rompió la cara de la tunda que me dio, y bueno, yo también rompí un par de cosas por ahí.
Toda esta historia no viene si no a decir que desde muy pequeño he hecho siempre lo que me ha parecido correcto, o mayormente, lo que me ha salido de los huevos. Ojo, Esto no necesariamente es bueno, que con los 33 años que arrastro mas de una lección aprendida a cuestas, y las que quedan por aprender!
También viene a decir que, desde muy temprano, aprendí a identificar puntos de vista absurdamente irreconciliables, esto es discusiones estériles. Es decir, yo tengo mi opinión, tu la tuya y no tengo el menor interés en cambiar la mía (si acaso cámbiala tu).
Generalmente estas discusiones las afronto como cuando veo venir nubarrones, los veo pasar mientras me tomo un café o hago algo productivo con mi tiempo y cuando ya han pasado tengo cuidado de no pisar los charcos.
Así he vivido muy tranquilo y muy feliz todo este tiempo.
Lo que me molesta de vez en cuando es que este tipo de pasividad, si se quiere llamar así, se malinterprete.
Pero oye, es lo que hay, si alguien dice algo y tu no respondes, cada cual es libre de sacar sus conclusiones, si te molesta pues haber respondido no? Por ejemplo, cuando un presidente del gobierno habla de la “mayoría silenciosa” que no se manifiesta y la gente se lleva las manos a la cabeza diciendo que es un cabrón, pues oye, haberte manifestado no? No se.
Pero bueno, yo de lo que pasa en España, salvo que gente muy específica me pregunte, prefiero no opinar. Y prefiero no opinar no por pasividad, si no por respeto. Para mi, vivir donde vivo, haciendo lo que hago es un privilegio, y no tengo derecho alguno a quejarme con la que está cayendo por allí. Si tengo un mal día me lo como con patatas o me lo bajo con vino, como hacía mi abuelo y hasta bien viejo que vivió.
Otra cosa es que, esto de no opinar no solo se malinterprete si no te lo lancen en tu cara, convirtiendo tu silencio, que ojo, es silencio porque más bien te la suda el asunto, en un arma arrojadiza contra ti o los tuyos.
Es decir, de pronto por no haber dicho nada, te encuentras en una situación en la que estás diciendo muchas cosas, y eso no me molesta.
Eso me jode.
Y las molestias como decía antes me las bajo con vino, pero cuando algo jode escuece, y ese escozor el vino solo lo agrava. Así que quedan dos opciones: olvidar y ya pasará o decir algo.
Generalmente suelo optar por el ya-pasará-option.
Esto es como cuando alguien (que no te conoce en lo más mínimo) te suelta algo como que tenéis el ego subido (prueba adicional de que, al menos en mi caso no me conoce en absoluto) o de gente que se cree mejor que otras porque lleva más tiempo viviendo en noseAllendeDeLosMares y sabe escribír el kanji de rosa del derecho y del revés.
Eso es un caso de nubarrón viene y mira, por ahí se va (a.k.a Allá-penas-nubarrón)
Otro cantar es si la cosa se vuelve recurrente (esto es, cansina), suelo terminar diciendo algo.
Ojo, cansina para mi puede significar algo completamente diferente que para el resto de la gente. Para dar algunas métricas, algo cansino para mi es escucharlo mas de 3 veces en el mismo día de diferentes personas / leerlo mas de 3 veces en diferentes sitios en el mismo día.
En estos casos decir algo no solo no elimina el escozor si no que de vez en cuando lo agrava, pero bueno, al menos te das el gusto de dar a conocer tu opinión del tema y con suerte, dejarán de usar tu silencio en tu contra.
En fin, que todo esto venía dando vueltas en mi cabeza estos días y como la necesito para otras cosas, dejo este pensamiento aquí y así hago sitio para cosas realmente importantes.
También viene bien de vez en cuando contar cosas así en el blog, que se estaba volviendo muy soso con tanta foto y tanta hostia.
Allá penas el que disfrute con las polémicas estériles, discutiendo por discutir, o por el simple gusto de escuchar su voz, leer sus textos o ver si hay contadores de color rojo sobre frases escritas en azul.
Solo me apetecía dar a entender que a lo mejor respetar el silencio de los demás es buena idea,. No sólo porque respetar al resto de la gente ya de por sí es una buena práctica, si no porque cuando ese silencio se rompe, igual lo que te encuentras no te gusta ni un pelo.
Y con estos pensamientos he visto el atardecer esta tarde sobre Shibuya que por cierto, cada día está mas bonito.
P.S. el kanji de rosa es 蔷薇
