Primera semana como Salaryman
Pues si, a lo tonto ya va para 3 semanas que estoy por Tokyo.
Es el mayor tiempo que he pasado en Japón, y lo cierto es que se me ha pasado volando. De hecho me da la sensación que, para todas las cosas que me han pasado estos días, 3 semanas no son tiempo suficiente.
Pero imagino que siempre es así cuando se comienza una vida nueva en un sitio diferente.
Ya llevo casi una semana desde que comencé a trabajar (si, ya estoy trabajando, pero de eso escribiré más adelante), y empiezo a conocer la otra cara de Tokyo, esa que no llegas a conocer cuando vienes de vacaciones.
Tengo la suerte de trabajar en un sitio con un horario bastante flexible, así que básicamente puedo evitarme la hora punta del tren, pero eso implica salir más tarde de la oficina, así que, como quiero aprovechar al máximo las tardes por ahí, prefiero llegar temprano.
Así que me levanto bastante pronto, o bueno, más bien me despierta el sonido de los cuervos por la mañana (si, en Tokyo hay unos cuervos que parecen elefantes). Ahí no me ando con muchas contemplaciones, meto algo de pan a tostar mientras me ducho, me preparo un té, y tirando para la estación que hay que levantar el país.
Mi oficina está cerca de Shibuya, así que desde mi casa, no tardo demasiado en llegar.
Una vez en la oficina y salvo una hora para comer, el trabajo es trabajo, con el aliciente de que tengo que tratar de hablar en japonés lo máximo posible, y ponerle oído a todo lo que se dice para ir pillando vocabulario a marchas forzadas.
Después de una jornada laboral mas o menos igual de larga que en España (hay algunas diferencias de las que hablaré cuando esté del todo seguro) suelo salir a tomar algo con los amigos.
Últimamente suelo pasarme por Shinjuku y ceno por allí. Me gusta el aspecto de esa parte de la ciudad cuando cae la noche.
Después de cenar toca regresar a casa, así que al tren, que ya no hay tanta gente y a tirar para Setagaya, que mañana toca madrugar.
Si no regreso muy tarde y el super está abierto, suelo parar por ahí a hacer algo de compra menor, y si no suelo pasar por alguna tienda 24 horas (aquí los llaman combini) a comprar lo justo y necesario para no tener la nevera vacía.
Y al llegar a casa pues toca estudiar, que el japonés no se va a aprender por si mismo!
Este ritmo de vida es bastante diferente al que estaba acostumbrado, y eso me está pasando factura.
Por un lado duermo menos horas que antes, no por querer madrugar, si no porque el cuerpo no me da para dormir más. Tal vez sea porque aquí amanece realmente temprano, y no sirvo para dormir mucho con luz.
Por otro lado la comida es diferente, y eso si lo estoy notando. Creo que he perdido algo de peso porque la ropa me empieza a quedar grande, pero peso tenía de sobra, así que perder un poco tampoco me preocupa demasiado, y eso siempre es fácil de volver a encontrar!
Y eso es mas o menos todo, mi semana como Salaryman!
Ya iré contando más detalles a medida que los vaya entendiendo, que aquí acabo de llegar y todavía me falta mucho por entender y aprender

















