Desde Tokyo
Pues si, parece que lo logré. Estoy viviendo en Tokyo… Al menos por una temporada.
Después de casi año y medio estudiando japonés, de visitar 2 veces Japón, de conocer a un montón de gente increíble por aquí, y después de enviar varios currículums y hacer un par de entrevistas, he decidido venir a buscarme la vida por aquí.
Las últimas semanas han estado llenas de muchos miedos, bastantes dudas, interminables preparativos (y lo que se ha quedado sin hacer) y mucha ilusión por llegar hasta aquí.
Ahora, si yo pensaba que lo difícil ya había pasado me voy dando cuenta de que en realidad no ha hecho más que comenzar.
No llevo ni una semana en Tokyo y ya me han pasado más cosas de las que soy capaz de comprender, y no estoy seguro de que llegue a hacerlo nunca.
Las palabras en los labios de la gente comienzan a sonarme, pero sigo siendo incapaz de entenderlas completamente, y aunque ya va saliendo algo de japonés de mi boca, se atasca frecuentemente, siendo reemplazado por “etoooo, anoooo, chottoooo” o cualquier otra muletilla que se me ocurre.
Pero bueno, ya irá mejorando.
Estoy viviendo en un pequeño apartamento situado en Kamimachi - Setagaya, en un barrio que si tuviera que definirlo de alguna manera, sería eso un barrio. Lleno de casas y mas casas por todas partes, conectado por calles, y pequeñas tiendas cerca de la estación.
Ahora, la belleza de este país es tal que, aun en un simple barrio residencial, encuentras salpicados, aquí y allí lugares como estos.
En Enero espero comenzar en una academia de japonés en un curso intensivo de conversación. La gramática puedo ir estudiándola por mi cuenta, y si tengo alguna duda, seguro que encuentro a quien preguntar por aquí.
Mis amigos de Tokyo son simplemente cojonudos. Tengo la sana intención de emborracharlos a todos en cuanto llegue mi primera nómina, que por ahora toca estirar cada yen tanto como se pueda!
Es increíble sentirse tan arropado en una ciudad tan grande, llena de gente y de extraños. En un lugar donde nunca puedes realmente saber que se esconde detrás de cada sonrisa o que se oculta detrás de una elegante reverencia.
Hoy termina 2010. La verdad es que ha sido un buen año, no puedo quejarme, me ha traído aquí.
En Madrid quedan mis amigos, mi familia, mi casa y un montón de cosas que no pude meter en mi maleta. Si hubiera tenido la opción lo habría traído todo… aunque sería complicado meterlo en mi mini-apartamento!
No se si aquí se toman las uvas o que, pero seguro que esta noche me enteraré.
2011 va a ser un año increíble, estoy convencido de ello.
Así pues os deseo muy felíz Año Nuevo!!!






