Kawagoe (川越市)
Kawagoe es una pequeña ciudad situada en la prefectura de Saitama, a unos 30 minutos en tren desde Ikebukuro.
Es conocida como la pequeña Edo, ya que conserva en cierto modo un aire de aquella época gracias a que se libró de gran parte de los bombardeos de la segunda guerra mundial.
Las casas típicas de la zona eran de color negro, y para los pilotos que sobrevolaban la zona para bombardearla, parecía que la ciudad ya estaba destruida.

Casa tradicional de Kawagoe, llamadas Kura
Tenía ganas de visitar la zona desde que leí en el libro de Kirai que era un sitio poco conocido entre los extranjeros que visitan Japón ya que no aparece en las guías típicas, pero que era bastante popular entre los japoneses.
También tenía ganas de visitar la zona porque tenía entendido que tenía un aire viejo y descuidado, algo que estaba deseando fotografiar.
Al poco de llegar me sorprendió bastante bajarme de la estación de tren y llegar a un centro comercial y a un montón de avenidas llenas de tiendas y cafeterías cuando me esperaba encontrarme con una pequeña ciudad japonesa de aire antiguo.
Pero bastó con unos pocos minutos caminando para dejar atrás todo el bullicio y comenzar a pasear por calles que van “envejeciendo” poco a poco.

Este es el aspecto de las callecitas de Kawagoe.

Colgadas de una pared me encontré con esta colección de fotografías antiguas cubiertas por un plástico protector. Me pregunto qué harán ahí.
Podéis pasar fácilmente un día visitando la ciudad. A parte de la zona de casas antíguas, Kawagoe tiene varios templos pequeños, y algunas ruinas que merece la pena visitar.

Abusando del 30mm f1.4

Me encantan estas tejas de las casas tradicionales

Un templo solitario donde había un par de abuelos dando de comer a los gatos de la zona.
Aunque para mí, la verdadera atracción de la ciudad es perderse por sus calles y dejarse llevar por el espíritu de una época ya pasada. Alejarse un rato de los neones y la megafonía constante que anuncia todo tipo de productos, y pararse a tomar un té en una pequeña cafetería sin un nombre especial.

Había varios almacenes y tiendas cerradas.

La silueta de la estatua de este monje me gustó especialmente

Casa moderna en Kawagoe

Oraciones… creo

Casita tradicional de Kawagoe

Barber shop
Disfruté un montón de la visita al lugar. Tal vez era por ser un día entre semana, pero el lugar me pareció super tranquilo, ideal para pasear sin prisas, y hacer fotos tranquilamente bajo la mirada curiosa de algún que otro lugareño que pasaba por ahí.
Ah!, y efectivamente, es un lugar poco conocido entre los turistas extanjeros. Al regresar a mi hotel en Tokyo aquella noche me dí cuenta de que no había visto a otro occidental en todo el día.
