El valor de una idea
Ayer tuve una llamada de una persona interesada en hablar conmigo para formar parte de un proyecto que tienen en mente.
No tengo muchos detalles del proyecto y tampoco es el punto de este post, es solo que hubo algo en la conversación que me llamó la atención y es que esta persona, antes de “poder” hablarme de los detalles de su proyecto quería que firmara una declaración de confidencialidad.
En un principio me pareció razonable que alguien ilusionado con su proyecto quisiera “proteger” su idea mediante algún tipo de documento legal o algo así, a fin de cuentas la competencia es competencia. Pero como la cosa quedó pospuesta para otro día no tuve que dar ninguna respuesta inmediata.
Pensándolo con más calma y hablándolo me dí cuenta de que tratar de proteger una idea en el mercado de software es absurdo, porque una idea, de por sí, no tiene ningún valor.
Comunidades sociales, o aplicaciones web las hay a patadas, muchas similares, otras vulgares copias que tratan de copiar no solo el modelo de negocio, si no el mismo formato. Muchas parten de un mismo concepto y lo desarrollan de maneras diferentes, adaptándose a necesidades peculiares de los clientes/comunidades que las consumen.
Por eso opino que en el entorno del desarrollo de software, tratar de proteger una idea legalmente no tiene mucho sentido.
Lo que le da valor a una idea es la voluntad y los medios de llevarla a cabo, eso si tiene valor!
A fin de cuentas, cuantas ideas similares a facebook habrá habido anteriormente?
El verdadero valor de facebook (sin contar los millones que generan) reside en el equipo que ha llevado a cabo brillantemente una idea, no en la idea de crear una comunidad social.
Asi que no creo que firme ningún documento de confidencialidad




