Habitualmente no hablo de religión ni en mi blog ni en la vida real. Entiendo que es algo muy personal de cada uno y que meterse con las creencias de los demás generalmente suele acabar en discusión.
Pero lo de este “señor” ya me ha tocado los huevos.
Podéis ver otras “perlas” de este esperpento aquí.
El punto es que, cada cual es muy libre de creer en lo que quiera, pero yo, cuando veo estos espectáculos sinceramente me siento insultado.
Tal vez sea porque mi fe en la humanidad se va al garete a medida que pasan los días, o tal vez sea que el execrable ejemplo que ha dado la iglesia católica (la religión que heredé de mis padres) a lo largo de la historia y que en la actualidad no solo no mejora si no que se les ve el plumero…
Sea como sea simplemente no admito que nadie me diga que es lo que debo hacer, y mucho menos que es lo que “su Dios” quiere que yo haga.
Para mí, estos lamentables ejemplos de retórica, dialéctica y difamación gratuítas no solo no me inspiran, si no que me cabrean.
En lo personal yo me quedo con una de las frases de los Simpsons:
Una de las cosas que me gustan desde que estoy aquí es que he tenido la oportunidad de conocer a un montón de personas interesantes, en concreto a otros españoles que, al igual que yo, salieron de España y por una u otra razón acabaron llegando a Panamá.
Curiosamente tampoco he hecho ningún esfuerzo por establecer contacto con la colonia española que vive en Panamá, sé de la existencia de un par de clubs sociales de españoles pero, aunque conozco a gente que pertenece a dichos clubs y aunque de vez en cuando he ido a visitar los lugares, hasta la fecha me da pereza (por diversos motivos) ingresar en dichos centros.
Pero me gusta conversar sobre cómo ven ellos España desde lejos, porque me doy cuenta de que uno cuando vive fuera ve las cosas desde otra perspectiva que cuando se encuentra sometido a la constante manipulación mediática que se da en casi todas partes.
Hablo de manipulación y de crispación porque esa es la sensación que me da cada vez que abro las páginas de los diversos diarios digitales o escucho alguna emisora de radio por Internet. Pareciera que aquello de “Fachas y Rojos” que debiera sonar tan lejano, avergonzarnos y habernos enseñado una lección, esté cada día más en boca de la gente.
Afortunadamente anoche estuve cenando con Jose Luis, un ingeniero Español que se encuentra en Panamá por diversos motivos y realmente me alegró conversar con él porque me dio algo de esperanza el saber que todavía hay gente que no sucumbe a la crispación ni a la manipulación mediática.
A veces para ver e interpretar bien una pintura hay que alejarse un par de pasos, así es como veo yo a mi querida España.
Y sinceramente no es por ser agorero, pero no creo que regrese en una buena temporada.