Taxis en Panamá
Me acabo de dar cuenta de que hasta la fecha no había comentado nada a cerca de los taxistas panameños.
Que decir de ellos… en fin, uno podría decir cualquier barbaridad de esta gente, y no estaría demasiado desencaminado.
Si bien es cierto que esto es una generalización (personalmente he montado con taxistas que conducen muy bien) la mayoría de ellos parecen unos locos al volante apresurados y estresados nadie sabe muy bien por qué.
El caso es que estos personajes ignoran completamente cualquier norma de tráfico (por no hablar de las señales) y además están en cierto modo “inmunizados” ante la ley ya que jamás pagan las indemnizaciones a aquellos que chocan.
Además los coches que conducen no son suyos, sino que son de propietarios de “flotas de taxis”, ellos nada más los conducen y se llevan una parte de los ingresos.
Cómo puede estar esto tan mal regulado? Yo personalmente no me lo explicaba inicialmente, hasta que me enteré de que muchos de los dueños de estas “flotas de taxis” son personas que ostentan altos cargos en el gobierno y en la dirección de Transporte panameña.
Así que como se suele decir, el que hace la ley hace la trampa.
Así que mientras tanto uno se juega la vida montándose con esta gente y exponiendose a que te choquen.
Personalmente trato de evitar montarme en taxi, pero anoche tuve que asistir a una reunión en una zona donde es bastante difícil aparcar, así que me decidí a llamar a un servicio de taxis.
Sin exagerar puedo decir que el coche parecía salido de la pelícuta “too fast too furious”
El tipo directamente no tenía indicadores de velocidad, tenía el volante con los botones para activar el boost (quiero pensar que eran pura pifia y no eran reales) y el auto tenía luces de neón por todas partes. (Lástima que no llevaba la cámara encima)
En fin, pasé bastante miedo, y estuve a punto de pedirle al tipo que me bajara a mitad de camino porque quería llegar de una pieza a mi reunión, pero al final llegué a mi reunión y llamé al servicio para reportar una queja contra dicha unidad de taxi.
Pero bueno, como digo, esto es una experiencia personal y he hablado demasiadas generalidades para mi gusto.
Eso si, si visitais panamá y os gustan las emociones fuertes, no dejeis de montaros en uno de sus taxis, si bien podría ser la última experiencia que realiceis en vuestra vida, no os defraudará
